Llegadas estas fechas parece urgente echar un vistazo a los días que se dejan atrás, para sentirse satisfecho con lo acontecido o realizado en el año que nos abandona, y, también, para poder mirar al año nuevo con intenciones de progresar y de proponerse y realizar los tan cansinos 'objetivos de año nuevo'.
El refrán 'año nuevo, vida nueva', nos obliga a justificarnos por todo lo vivido en los últimos 365 días y a intentar progresar en los siguientes. Nos planteamos toda nuestra vida en 24 horas, aunque, en la práctica, ni siquiera seamos capaces de sobrevivir el día 1 de enero, ese gran desaparecido del calendario.
Se nos olvida que lo urgente, como dijo Fito, no siempre es lo importante.
Tratemos de reinventarnos un poco cada día... y ser felices.
¡Feliz... día!