10/02/11

OTA EZ - TAO NO

Hoy nos han pasado en el trabajo una encuesta del ayuntamiento para conocer nuestros hábitos de desplazamiento hasta el polígono industrial donde trabajamos y nuestra opinión sobre la [más que] posible implantación de la OTA (sistema de estacionamiento regulado) en este lugar. HOY: Meses después de que el ayuntamiento decidiera implantarla de manera unilateral, sin consultas. Semanas después desde que empezaran las protestas organizadas en nuestro polígono y en los otros dos donde esta medida está prevista. Una semana después desde determinados medios de comunicación de la provincia se haya denunciado esta decisión que perjudica a los trabajadores (como si ya no nos jodieran los suficiente por otros lados, ¿no?),algo que el alcalde ‘vitalicio’ de la capital Gipuzkoa ha entendido como manipulación y campaña política de cara a las próximas elecciones municipales. Una semana después de que desde las redes sociales se hayan movilizado los perjudicados, con el empleo, por ejemplo, de los hashtag #odonladron y #otaNO en Twitter.

Como os decía, hoy nos ha llegado dicha encuesta después de que el alcalde se haya comprometido ha realizar un estudio sobre la necesidad, o no, de la implantación de la OTA en dos de los polígonos industriales. Es decir, que a pesar de que lleva meses defendiendo la imperiosa necesidad de aplicar esta medida en dichas zonas, todavía no había realizado ningún estudio que corroborara su planteamiento. Algo que hace pensar que el afán recaudatorio es el único motivo que le mueve o le ha movido hasta ahora.

La medida de la OTA no ha sido bien acogida entre los trabajadores de la zona. El polígono donde trabajo yo, Igara, está situado en las afueras de la ciudad (o en la entrada a la misma desde el resto de la provincia). El transporte público urbano es deficiente y el interurbano pésimo o inexistente. El coche se convierte, pues, en el único transporte posible para la mayoría de los trabajadores y tener que pagar por aparcar es un castigo muy severo  (añadiendo el dato de que cada tres horas es obligatorio cambiar el coche de sitio).

Una de las primeras razones que se nos esgrimieron a la hora de defender esta medida fue el llamado ‘efecto borde’. Es decir, que ante la imposibilidad de estacionar su coche en las zonas cercanas a estos polígonos muchos conductores aparcarían su vehículo en estas zonas de la ciudad, provocando una mayor carga de vehículos. Habría que tener en cuenta que desde mi lugar de trabajo, por ejemplo, se tarda unos veinte/treinta minutos en llegar a la civilización ‘ñoñostiarra’, por lo que esa posibilidad se me antoja improbable. Ante las protestas organizadas en estas zonas de la ciudad, el alcalde vitalicio de la capital guipuzcoana aseguró que esta medida venía reclamada por los gerentes de los polígonos industriales (algo que éstos han desmentido públicamente). Odón Elorza asegura que la OTA es la única posibilidad para mejorar el problema de aparcamiento en estas zonas.

Por supuesto, cuando he recibido la encuesta, he dejado clara mi opinión y la he reenviado con la  petición de que no se quede en un mero formalismo y se nos tenga en cuenta. ¿Mi situación? Vivo en Irun, el transporte público desde mi ciudad hasta mi puesto de trabajo es escaso, lento, no se adecúa a mis horarios de trabajo y no es barato. Comparto coche -y gastos- con otras tres personas. En Igara no hay vecinos, no hay comercios, y a partir de las seis de la tarde y durante los fines de semana, no hay ni un alma y los únicos vehículos aparcados son lo que llevan meses abandonados. No hay ningún motivo -más allá del recaudatorio- para implantarla.

Estamos en plena lucha. Si sus plazos se van cumpliendo, amoldaremos nuestras protestas a las nuevas circunstancias. Nos tendrán que escuchar.