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28/12/17

2017: Una imagen, una canción, un libro y una serie

Si 2017 fuera una imagen nos transportaría a Zlatini Rat, en la isla de Brac, Croacia. Vacaciones (¡dos años después!) y la mejor compañía. Una playa idílica prácticamente vacía a finales de verano. Agua transparente, piedras blancas, cerveza fría, relax máximo y un anochecer inolvidable para dos. 


Y si fuera un libro, este año es fácil. Y no lo digo yo, lo dice mi abuela. El libro del año (¡corred a comprarlo, insensatos!) es Tu rostro por partes, de David R.L. Si os suena el autor, sí, es mi hermano. ;)


Y si fuera una canción, sería la canción de la intro de Narcos. Dice Spotify que es una de las canciones que más veces he escuchado este año... ¡y doy fe! Totalmente enganchada a Tuyo de Rodrigo Amarante. En bucle.


Y si fuera una serie... este año serían dos. Han sido muchas las series que me han enganchado este año en el que me he puesto al día con Dr. Who, me he enamorado de This is Us y he seguido riéndome con Friends, entre otras muchas. Pero hay dos series -llevo pensándolo días pero soy incapaz de decantarme por una- que superan a las demás. 2017 ha sido el año en el que he descubierto Ministerio del Tiempo y se ha ido directa a mi Top 5. No sé si The Handmaid's Tale entrará algún día en este Top 5 pero sí que su primera temporada es impecable y dura, muy dura. Especialmente porque no estamos tan lejos como nos gustaría de esta distopía...

31/12/16

2016: Una imagen, una canción, un libro y una serie

Si 2016 fuera una imagen sería cualquiera del último fin de semana de mayo. Un 'finde' especial, en el que una de mis mejores amigas de la universidad se casaba, otra daba grandes noticias y nos juntamos todos a bailar, reír y crear nuevos recuerdos. Un fin de semana cargado de abrazos que ya están en mi colección. 


Y si fuera un libro, en un año en el que he logrado leer más que el anterior, sería Sin noticias de Gurb. Este año he leído sobre historia, sobre fútbol incluso sobre geografía... He leído alguna que otra novela, pero jamás en la vida un libro me había hecho reír a carcajada limpia como éste de Eduardo Mendoza.

Y si fuera una canción, sería una que hasta este año ni siquiera me había gustado pero que se ha convertido en la banda sonora de dos fines de semana muy especiales de este 2016. 


Y si fuera una serie, en el año en que Netflix llegó a mi vida, en el año en que he vuelto a empezar a ver (por millonésima vez) Friends desde el principio, en el año en que me he mega-enganchado a Ministerio del Tiempo y Doctor Who y en el que he descubierto grandes series nuevas y viejas... sería, indudablemente, Las Chicas Gilmore. Las de siempre y las nuevas, las de las cuatro estaciones. (Gracias Netflix!). 


29/12/15

2015: Una imagen, una canción, un libro... y una serie

Si 2015 fuera una imagen, sería ésa que descubres por la ventanilla del avión cuando estás descendiendo sobre una de las ciudades que más ganas tienes de conocer del mundo. Es decir, si 2015 fuera una imagen, sería cualquiera de las que saqué en Berlin, indudablemente.



Y si fuera un libro, en un año en el que he leído algo más que el anterior aunque muy poca ficción, sería uno de esa lista de objetivos que me planteé a inicios de año: Futbolistas de izquierdas. Llegó en mi cumpleaños y me duró un asalto. Una lectura muy comprometida.  

Y si fuera una canción, sería cada 'K' final de palabra, sería la melodía en bucle infinito y sería el último verso de 'Aditu Bihurtuak' de Berri Txarrak. 


Y si 2015 fuera una serie no podría ser otra que 'A dos metros bajo tierra'. Estaba marcada en los propósitos para este año y la hemos visto estos últimos meses. He quedado prendada de su capitulo final... ¡ F I N A L A Z O ! Desde luego, el mejor final de serie que he visto jamás. 

5/5/15

Adicta a The Good Wife


Parece que me estoy portando bien este año y estoy cumpliendo algunos de mis objetivos. Estoy leyendo más, no mucho, pero ya llevo más libros que en todo 2014 (aunque ninguno es de ésta lista de la que espero que caiga alguno este año. La que sí estaba en otra lista, en este caso de series, es mi última adicción. Después de años oyendo a una compañera alabar sin medida The Good Wife, impulsada por otra amiga, tengo que decir que estoy D E V O R A N D O esta grandísima serie. Tanto que, a este paso, muy pronto me pongo al día en su emisión. 

Gracias a todos lo que me la recomendasteis porque está mereciendo mucho la pena. La trama y su evolución temporada a temporada es impecable (confieso que me gustan mucho los tejemanejes de las campañas políticas estadounidenses: tan mediáticas, tan abiertamente manipuladas, tan show... así que soy MUY fan de Eli Gold...). 

Lo mejor de la serie, sin duda, es su protagonista. El personaje engancha sobremanera. Te haces adicta a Florrick. Su elegancia, su inteligencia, su entereza... y las sorpresas que esconde. Por cierto que, desde el primer capítulo me he sentido como en casa: Fue muy curioso ver a la enferma Hathaway, a Mr. Big, a Logan -el novio de universidad de Rory Gilmore-, a la abuela de Jen de Dawson Crece.... Eso sí, confieso que no reconocí en Diane Lockhart (uno de los personajes más potentes de la serie, en mi opinión) a la madre de Leonard Hofstadter hasta que me lo dijeron... En general, el reparto de la serie es de ovación, con grandes personajes secundarios como Michael J. Fox, Lisa Edelstein, Matthew Perry y un larguísimo etcétera de actores reconocidísimos. 

Aún queda mucho 2015, o lo que es lo mismo, muchas series nuevas por descubrir. Pero ésta está muy bien posicionada para ser una de las grandes incorporaciones del año...

24/3/15

Wish list seriéfila

Necesito diez vidas más para ver todas las series que quiero.  En el día a día apuesto casi siempre por algún que otro guilty pleasure pero voy haciéndome con una lista cada vez más larga de imprescindibles, una wish list de series que dosifico para cuando pueda dedicarles el tiempo que merecen. Como digo, es una lista interminable, tacho una y escribo cuatro nuevas. En este 2015 estaría bien poder ver, por ejemplo, estas cinco series:

Los Soprano: Por lo que he leído y oído tengo a Los Soprano por serie de culto y es precisamente eso lo que siempre me echa para atrás a la hora de verla: temo que no esté a la altura de las expectativas tan elevadas que me he creado. No obstante, no puedo posponerla más. Es una de las más grandes y sólo por ello, merece que le dedique mi tiempo. Supongo que a estas alturas de la vida ya todos sabréis que Los Soprano trata sobre la mafia. 

Black Mirror: En la oficina son un poco 'cansinos' con esta serie. Las buenas críticas, los comentarios oídos y el formato de la serie (tres capítulos por temporada de alrededor de tres cuartos de hora) invitan a ver esta serie que muestra el lado oscuro de la vida y la tecnología, si bien cada capítulo versa sobre una realidad distinta. 

The NewsRoom: Tengo infinitas ganas de ver esta serie pero nunca encuentro el estado de ánimo necesario para hacerlo, cosas de mi mente caprichosa. Y así, pospongo una y otra vez esta serie de la que oigo y leo hablar maravillas y que sé, antes de arrancar a verla, que me enamorará. Cómo no, si la serie se centra una redacción...

A dos metros bajos tierra: Empecé a ver esta serie hace muchos años, pero por motivos que no recuerdo -y no es que la serie no me gustara-, dejé de verla. Desde hace tiempo tengo pendiente arrancar de nuevo y verla entera pero sé que es una serie que necesita más atención, más continuidad y más 'ganas' que otras porque rara era un rato largo... O eso recuerdo yo. Dice wikipedia que la serie trata sobre una familia disfuncional que regenta una empresa funeraria. También dice que está considerara de las mejores series de la historia. 

The Good Wife: Una amiga mía es muy fan de esta serie. Ahora otra amiga se ha enganchado a ella y me la recomienda casi cada semana. Nuestra querida enfermera Carol (de ER) es la protagonista de esta serie a la que espero darle una oportunidad en este 2015 

No estaría mal repasar este post a finales de año y ver si he hecho los deberes... Por cierto, lo confieso: Aún no me he sentado a ver 'Ministerio del Tiempo'. Espero que de este mes no pase...

17/2/15

10 series de dibujos animados que nunca olvidaremos

¿Os acordáis de cuando veíamos los dibujos animados los fines de semana después del telediario en la televisión pública? ¿De cuando las cadenas, por la tarde, en vez de culebrones y programas del corazón, emitía programas infantiles? ¿De cuando los dibujos se acompañaban de inolvidables canciones? ¿De cuando las series para niños eran más educativas?

Confesad, ¿cuáles eran vuestras favoritas? He aquí las mías:

1. Oliver y Benji. ¡Cómo no! Nadie como ellos para mantenerte en vilo durante una semana entera sobre un penalti. Cuántos jugones, y cuántas jugadas ensayadas. Y, aunque Mark Lenders era el enemigo, no vamos a negar que con su situación personal, su dedicación, su calidad y su tez morena nos gustaba a todas, :).... La mejor serie entre las mejores. 


2. Los caballeros del Zodiaco. Recuerdo que era la favorita de mi hermano y era una de las imprescindibles en nuestra casa. Una serie manga de guerreros que luchan al lado de los dioses para vencer al Mal. Cada guerrero tenía un poder, o una energía especial que les ayudaban. No estaría mal recuperarla hoy en día...


3. La vuelta al mundo de Willy Fog. Cuando digo que los dibujos de nuestra época eran altamente educativos hablo de que directamente nos remitían a grandes obras de la literatura, como esta serie de producción nacional basada en La vuelta al Mundo en 80 días de Julio Verne. Y a ver quién de nuestra generación no se pegaba a la televisión cada fin de semana para saber si Willy Fogg y sus amigos (con el simpático Tico entre ellos) llegaban a tiempo o no... ¡Y qué gran banda sonora! Sílbame...


4. Los Trotamusicos. Una de mis favoritas, sin duda. Me encantaban las historias de estos cuatro animales músicos en Bremen y alrededores. Está basada en el cuento de los hermanos Grimm Los músicos de Bremen. Me costó mucho desterrar mi viejo estuche del colegio con el dibujo de Lupo, Tonto, Koki y Burlón...


5. Los fruitis. "Somos fruitis, dulces y ricos y verdes vegetales..." Divertida serie basada en un mundo de frutas donde también había una niña y unos monos muy malos. Los mejores, Mochilo y Pincho. 


6. Los mosqueperros. Otra gran adaptación de un clásico de la literatura. Todos conocemos la historia de d'Artagnan, Aramis, Porthos y Athos gracias a esta serie, aunque aquí los mosqueteros se llaman Amis, Dogos y Pontos.  


7. Delfy y sus amigos. Esta es otra de esas series que se emitían los fines de semana después del telediario... Delfy (nuestro fiel amigo) era un delfín que junto a sus amigos vigilaba que la vida bajo del mar fuera lo más divertida y placentera posible, intentando salvar a las especies más desfavorecidas de los malos malísimos (un buitre y un tiburón).


8. Dragoi bola / Bola de Dragon. Mítica donde las haya. Podríamos afirmar que marcó una época o una generación entera, creando un fábrica de frikis en potencia. Serie internacional pero que mucho mejor verla en euskera. ¿Quién no ha cantado alguna vez Goazen lagunok, amets betean...?


9. Ninja Dortoka / Las tortugas ninja. Otro clásico de nuestra infancia, visionada -mayormente- en euskera, aunque también en castellano y gallego (As tartarugas mutantes). Mi favorito iba a ser Leonardo hasta que alguien (no quiero nombrar a nadie) me dijo que no podíamos tener el mismo favorito; así que me quedé con Michelangelo, que a la larga resultó ser el que más 'molaba', con sus nunchakus y porque era el más divertido. Por cierto, es pensar en las Tortugas Ninja y entrarme ganas de comerme una pizza... ¿Por qué será? 


10. Érase una vez... la vida. Una obra de arte que deberíamos guardar y enseñar a las siguientes generaciones. Una manera divertidísima de aprender sobre el cuerpo humano, aunque también adaptaron el formato para enseñarnos Historia, Ciencia, el Espacio, las Américas... Aunque la más exitosa fue sobre la que trataba de cuerpo humano, una serie inolvidable. 


En fin, que me dejo muchas pero esas fueron mis favoritas. Pero cómo olvidarme de Calimero, Doraemon, Chip y Chop, David el Gnomo, Inspector Gadget, Sergio y Juana, y un largo etcétera. 

20/1/15

Canciones de serie

Hay bandas sonoras del cine que hacen historia, sí. Pero también hay 'hits' seriéfilos que se convierten en canciones imprescindibles que, de pronto, un día te encuentras entonando en tu cabeza en modo 'repeat'. Habrá muchos, seguro, pero hay tres que siempre tarareo cada cierto tiempo. (Y mientras escribo todo esto me acuerdo de 'tararea mientras mea', de Friends). 

Si alguien está enfermo... ¿cómo no cantarle esa canción? Aliviar dudo que alivie pero al menos te trae una sonrisa a la cara al recordar a ese gran personaje de la televisión que es Sheldon Cooper (larga vida a Sheldon, ¡por favor!)


Un centro comercial, una insoportable adolescente jugando a ser artista y el videoclip más absurdo del mundo dan como resultado una curiosa campaña comercial de los centros comerciales... o algo parecido. Hablo de 'Let's go to the mall' de la inimitable Robin Sparkles (¡y lo que nos hemos reído con Barney a costa del pasado oculto de Robin!).


Pero la más grande entre las grandes, al igual que la serie a la que pertenece, siempre será Phoebe Buffay, sus canciones sobre abuelos que se mueren en una actuación ante niños, sus villancicos improvisados y el gran hit de las series: 'Smelly cat', de la que hizo hasta un videoclip. ¿Quién no la ha tarareado alguna vez? Inmortal: 


¿Qué más temores seriéfilos merecen ser recordados?


30/12/14

2014: Una imagen, una canción, un libro... y una serie

Si 2014 fuera una imagen, no podría ser otra que la del castillo de Neuschwanstien, o el día en el que visité uno de mis lugares favoritos del planeta (2014 ha sido también el año en el que me he enamorado de Munich). 
Castillo de Neuschwanstein

Y si fuera un libro, en un año en el que he leído poquísimo, sería sin duda Cien años de soledad. Este año no podría ser otro. :(

Cien años de soledad


Y si fuera una canción, aunque podría elegir la que corresponde según este particular 'decálogo', me quedo con mi lugar mágico, con mi canción 'guía'. Isburt, siempre. Y en este 2014, más que nunca.



Y este año añadimos categoría. Si 2014 fuera una serie.... (¡cómo no había resumido el año en una serie hasta ahora!), sería Orange is The New Black. He dudado hasta el último segundo entre ésta o Urgencias (ya que éste ha sido el año en el que me he visto las 15 temporadas enteritas), pero hacía tiempo que una serie nueva no me enganchaba y convencía de tal manera. 

9/12/14

Momentazos de serie

La semana pasada me retaron en Twitter a publicar mi #momentoseriéfilo. Para hacerlo (algo) más fácil, se acotó a 2014. Podéis ver que elegí un fotograma del último capítulo de la season 2 de ‘Orange is the new black’ y... hasta aquí puedo leer sin espoilear pero esa escena supuso uno de los mejores finales de temporada que he visto jamás. Tengo muchas ganas de ver más de esta serie, aunque para la nueva temporada deberemos esperar hasta verano por lo menos… 

#momentoseriefilo


La ardua tarea de elegir el momento seriéfilo (¡tardé varios días en escoger la serie únicamente!) me hizo pensar en cuál podría ser mi Top5, mis cinco momentos favoritos de series y llegué a la conclusión de que es imposible definirlos. No obstante, me apetecía hacer el ejercicio y he seleccionado estos cinco que nunca fallan: 

1. Empezamos por la mejor serie de la historia de la televisión, Friends. Imposible destacar sólo un instante. Cómo decidir si es mejor Joey aprendiendo francés, pronunciando la p en una grabación o aguantándose las ganas de mear durante un casting; que Ross y sus pantalones de cuero, blanqueándose los dientes o contando 1 mississippi, 2 mississippi, 3 mississippi. Y tampoco podíamos olvidarnos de Chandler reconvirtiéndose en publicista o intentando averiguar con cuál de las hermanas de Joey se acostó, ni de Rachel paseando con el vestido mal puesto en la boda de su ex o de Monica con la cabeza metida en el pavo de Acción de Gracias. Ni de Phoebe… siendo Phoebe. Entre todos ellos me he decantado por la carrera de Phoebe y Ross en búsqueda de Rachel en el capítulo final de la serie, una escena que siempre me hace llorar de la risa:


2. Las chicas Gilmore. Junto con Friends, mi serie de cabecera. Podría haber elegido cualquiera de los hilarantes, alocados y a veces carentes de sentido diálogos de Lorelay pero este final de la primera temporada refleja el espíritu de la serie en unos segundos.


3. Cómo conocí a vuestra madre no está entre mis series favoritas pero en sus inicios prometía acabar en el Top5. Fue, en parte, a capítulos como éste, el séptimo de la primera temporada. El de la piña. A más de uno le recomendé esta serie haciendo mención a este capítulo...



4. No voy a ser muy justa con The Big Bang Theory porque lo cierto es que todos los grandes momentos (que no son pocos) de esta serie los ha protagonizado el gran (e inigualable) Sheldon Cooper, pero cuando ví a Howard sacar este Alf de la caja… ¡Lo quiero! 



5. Community es una serie que todos tenéis que ver aunque sé que a la mayoría no os gustará. Probadlo con el capítulo del paintball. Más que un momento, un capitulazo. Épico.


Y como Bonus Track os dejo este pequeñín que me encantaba ver en la televisión cuando emitían Ally McBeall. ¡Es un pequeño bebé bailarín tan simpático!


18/11/14

Vieja serie, nueva adicción

Cuando era pequeña hubo una época en la que quise ser cirujana. Desconozco de donde venían tales aires de grandeza porque intuyo que en una sala de operaciones no duraría ni dos segundos. Supongo que, en parte, dichas ilusiones se vieron alimentadas por una serie que emitían en Televisión Española y que me gustaba mucho: Urgencias. Lamentablemente, esta gran producción fue muy mal tratada por nuestra querida televisión pública y perdí completamente el hilo de lo que les pasaba a Carter, Greene, Weaver, Benton y compañía en aquel hospital de Chicago. 

Hace un par de años hablando con una amiga recuperé la serie, pero no pasé de la primera temporada. No ha sido igual esta vez: ¡Con deciros que tengo aparcadas todas las nuevas temporadas de series que han arrancado desde septiembre! Voy ya por la temporada 10 (¡casi nada!) y tengo que reconocer que es una de esas series que -a pesar de tener un gran guión y mejores actores- la hacen grande sus personajes. Y, tristemente, poco a poco les ves decirnos adiós. Si no recuerdo mal el gran John Carter es el único que dura la totalidad de la serie y su evolución es alucinante. Pero se echa de menos a Doug Ross (los principios del guapísimo George Clooney), al Doctor Benton y a Mark Greene, entre otros. Los que van llegando, no están a su altura. 

Lo que más me ha llamado la atención de la serie es el poco éxito que han tenido posteriormente la mayoría de sus protagonistas. En cambio, como extras, he visto pasear por las sala de espera del County General a Jesse Pinkman (Breaking Bad), a Ted Mosby (Cómo conocí a vuestra madre), Cameron (Modern Family)... y una larga lista de afamados actores.  

En fin. Totalmente enganchada a la historia de John Carter, de estudiante a doctor de Medicina... y todo lo que acontece a su alrededor en un hospital durante ¡15 temporadas!

28/10/14

Series INconfesables

Lo tengo que decir. En ocasiones veo series a las que ningún medio de comunicación dedicará ni una sola línea, sobre las que los más aclamados tuiteros nunca escribirán y que jamás ganarán un premio 'serio'. Sí, veo esas series y lo que es peor aún ¡estoy enganchada!

Empecemos por esa que lleva cinco temporadas volviéndome loca. Que si A es chico, que si es chica, que si hay dos teams, que si sudadera negra, que si gabardina roja, que si ahora Mona está loca, que si ahora Mona es aliada, que si Alli.... Sí, veo Pretty Little Liars y a veces ni yo sé porqué. Tengo la eterna sensación de que ni los productores saben quién es A y se van a marcar un auténtico Gossip Girl (llegaremos a ella, tranquilos). Pero, y aunque la serie haya perdido el rumbo -si es que alguna vez lo tuvo-, una ya no puede darle carpetazo sin saber quién es A, quién es bueno -si hay alguien que lo sea-, quién es malo, cómo de estúpida puede llegar a ser Emily, si Aria, además de vestirse con los ojos cerrados, esconde o no ese lado oscuro que se le intuye, si Spencer llegará a la universidad o volverá al manicomio, o qué será de Hanna (mi favorita). 

Gossip Girl es tan mala y tan buena a la vez que me la he visto de más. Y voy a confesaros algo peor: nunca dejaré de ver Gossip Girl sólo por los modelitos que les ponen. Oye, que no hay día que no vayan a una fiesta de alta costura, pero es que incluso yendo al colegio de uniforme son capaces de ponérselo todo y más. Eso sí, para la boda de cuento de Blair con su súper príncipe azul bajaron el nivel... La trama no es más que otro culebrón adolescente que, además, empeora con el tiempo y el final... En fin, el final no hay quien se lo crea (porque ni si quiera encaja). Pero volvemos otra vez al punto fuerte de la serie, esos outfits que las dos protagonistas lucen tan bien. 

En esta lista no podía faltar Revenge, un mega culebrón muy trabajado que hubiera llegado a ser una serie decente si se hubiera quedado en su primera temporada. Pero como ya sabemos que los guionistas son demasiado ambiciosos y no quieren asumir que no hay mejor despedida que una retirada a tiempo (que se lo digan a los de Homeland), convirtieron un buen drama en un gran culebrón. Apenas he visto la nueva temporada, que se ha presentado con una vuelta de tuerca muy seria y con el foco principal puesto en Victoria, el mejor personaje de la serie (épica Madeleine Stowe). 

¡Y ésta es la peor de todas! Todos los lunes a la noche nos enchufamos a la tele para ver La que se avecina. No negaré que puede ser rancia, zafia, vulgar y todo lo que queráis, pero siempre nos saca alguna carcajada (¡ese Amador!). Es la única serie de producción española que vemos y, lo que es peor aún: si hacemos zapping mientras cenamos y no hay nada decente en ningún otro canal (es decir, si no están dando los Simpson), cae alguna reposición en FDF.... 

Eso sí. No podía cerrar esta confesión sin deciros que sí, yo vi Sexo en Nueva York. Las seis temporadas en-te-ri-tas. Incluso la primera película. Por cierto, yo no quería que Carrie acabara con Big, era pro Aidan. Podría ser peor, podría contados que en mi adolescencia fui hiperfan de Dawson Crece y que aún sigue teniendo un lugar de honor en mi disco duro. Creo que me sé la serie de memoria. ¡Y tuvo un buen final!

Lo mejor es esas amigas con las que puedo hablar sobre lo acontecido en el último capítulo. ¡Las adicciones inconfesables seriéfilas compartidas saben mejor! ¿No?

23/9/14

20 años de Friends


Ya he hablado de esta serie antes por aquí. Sabéis de sobra que es mi serie favorita del universo entero. Insuperable, inmortal, irrepetible y nunca, jamás de los jamases, me aburro de verla: FRIENDS cumple 20 años. Dos décadas han pasado desde que Rachel reencontrara a su vieja amiga de la infancia y se cerrara el grupo. Phoebe, Monica, Rachel, Joey, Chandler y Ross. La perfección hecha serie, cada personaje con un rol único y complementario a los otros cinco. Risas, comedia, drama... Dos pisos (sin cerrojo en las puertas), una cafetería, un gordo desnudo, un pato y un gallo, un taxi, un camarero obsesionado con Rachel, el Doctor Drake Ramoray, Mac and Cheese, Abracín el pingüino, el armadillo navideño, los trillizos sobrinos, el juego de 'Engatusados', Marcel el mono... Y muchos momentos más. 

¡Gracias por tanto! Por todas esas veces que cuando alguien dice 'tararea' yo no puedo evitar añadir la coletilla 'mientras mea' (no he podido encontrar vídeo! :(). O cuando alguien dice 'peaje' en mi cabeza suena la voz -el grito más bien- de Phoebe. Y desde hace años la palabra petate se pronuncia así. Reconozco, eso sí, que mi nivel de francés se parece más al de Joey que al de Phoebe. Con Friends aprendí, entre otras cosas, cómo aliviar la picadura de una medusa (aunque espero no tener que recurrir nunca a este método). 

Eso sí, en ocasiones la que tararea soy soy (XD). A veces 'Smelly cat', otras veces la canción de Navidad de Phoebe, pero nunca 'la mañana' que cuando suena el despertador no tengo tan buen humor...

(Imagen sacada de la fanpage oficial de la serie en Facebook).






17/6/14

Orange is the new Black

Habemus nueva adicción seriéfila. En realidad esta serie llegó hace un par de meses a mi portátil pero intenté enganchar a la otra mitad de la casa y por eso tuve que verla casi casi al ralentí. Como él no es muy seriéfilo, no le pilló el punto y, finalmente, he vuelto a verla a mi ritmo, aunque aún tengo que ponerme al día. Y es que, hace un mes se la recomendé a una amiga y ¡ya me ha adelantado!

Hablo de "Orange is the New Black", una serie que mezcla la comedia y el drama y que está ambientada en una cárcel de mujeres de Estados Unidos, aunque la trama se entremezcla con flashbacks que nos permite conocer el pasado de las reclusas y así salir de las cuatro paredes que las retienen. La serie suma humor, tópicos y una dosis de dura realidad con unos personajes muy bien perfilados, estereotipados y a la vez, osados. 

La serie, al parecer, se basa en la historia real de la protagonista que escribió un libro sobre su paso por la cárcel. Aunque, según he leído, los creadores de la serie se han tomado muchas libertades para hacer más atractiva una trama que ya tiene tercera temporada asegurada. El libro lo tengo ya en la recámara, así que cuando la serie finalice y lo lea, comprobaré cuánto de fina ha sido la línea que separa prosa y ficción. 

No os cuento mucho más por aquello de los Spoilers, pero os recomiendo que le deis una oportunidad... ¡y me contéis!

Orange is the New Black



13/5/14

I'll be there for you...

Hace diez años que nos dijo adiós la mejor serie que ha existido jamás. Una serie que me hizo reír, crecer, disfrutar, identificarme... Friends es, de largo, mi serie favorita. Y una década después, a pesar de sus modelitos noventeros y de saberme los guiones casi de memoria, no hay quien le tosa. 

Friends es muchas cosas. Pero para mí, sobre todo, es una serie que simboliza la amistad. Sólo con los primeros acordes de I'll be there for you me vienen a la memoria miles de escenas hilarantes de la sit-come. Y miles de risas compartidas con una de mis mejores amigas, comentando las historietas de esta singular cuadrilla: Chandler de publicista becario, Phoebe y su 'Smelly Cat', Ross-Rachel y su famoso descanso, Joey cantando 'la mañana', los regresos al pasado de Monica... 

Diez años han pasado ya. Se dicen pronto pero caen como puñales que se clavan en el panegírico de mi veintena. Diez pedazo de años y aún recuerdo dónde y cómo vi aquel último capítulo, aquel viaje en el taxi de Phoebe al aeropuerto equivocado, aquellos instantes en los que Ross no sabía si Rachel había podido bajar del avión. Y bajó. Y la serie se despidió a lo grande y dejó un hueco que, aun imposible de llenar, han sido capaces de de mantener. Una serie única e inmortal.

Uno de tantos....

25/3/14

Crecer duele

Y quien diga lo contrario, miente. Crecer duele mucho. Porque, irremediablemente, implica perder, echar de menos, añorar. No niego que lo que venga por delante pueda ser incluso mejor que lo vivido, y que hace falta perder para poder apreciar lo que sigue a tu lado, pero hacerse mayor es un proceso difícil de asumir. 

Hay miles de maneras de hacer la transición (¡premio por utilizar la palabra de moda esta semana!); tantas como personas en el Mundo. Os adelanto que la mía es lo equivalente a un harakiri emocional. No me arrepiento de nada de lo que haya hecho o dejado de hacer en estos últimos diez años de mi vida, lo que me duele es no poder volver a hacerlo. 

No hay día que no me lamente por el irremediable paso del tiempo y mi cada vez más cerca treinta cumpleaños. Hoy lo traigo a colación por que hace casi diez años empecé a ver How I meet your mother, una serie que me ha acompañado en todos estos años. He madurado a la vez que Lily, he perdido algunos de mis miedos en este tiempo como le ha ocurrido a Robin y he evolucionado, tal y como le ha pasado a Ted. Y aunque en los últimos años les haya ignorado ligeramente por aburrimiento, sus últimos coletazos van acompasados con la agonía de mi veintena. 

(OJO, ¡SPOILERS OTRA VEZ!) 
Es por esa mutua compañía y por mi vena nostálgica por lo que nunca he dejado de lado esta serie. Ahora enfilan ya su recta final y han dado un giro de lo cómico a lo emotivo; mientras lanzan dardos directos a mi trauma peterpaniano (¡palabro!). Porque si hay algo que me agobia, si hay algo que me aterra, si hay algo que me martiriza, es pensar en todos aquellos que quedaron por el camino. Ted realizó un discurso breve pero brillante sobre ello en el capítulo de la semana pasada. En el colegio, en el instituto, en la universidad, en el trabajo. Es alucinante la cantidad de gente que se te antoja vital, imprescindible y eterna en tu vida. Y es -si me permitís la expresión- 'acojonante' la facilidad con la que llegan a esfumarse amistades que han formado parte de ti. Afortunadamente me considero una persona muy positiva y creo que, en lo que soy, hay parte de todos esos amigos que tanto me aportaron. Pero asusta ser consciente de lo volátil y frágil del concepto de amistad. Ted quiso despedirse de todos aquellos que han pasado por HIMYM de manera regular pero secundaria. Y nos recuerda algo que deberíamos tener grabado a fuego todos:

"That's why when you find someone you want to keep around, you do something about it". 

O lo que es lo mismo. Estefanía, Nagore, Amaia, Cris. Yo siempre haré lo que tenga que hacer para que sigáis a mi lado. Porque algunas amistades sí que son para siempre. :)

Si ya lo decía Amaral, por encima de todas las cosas:
















18/3/14

Breaking Bad, el final

¡ATENCIÓN: SPOILERS!



Hace unos meses os decía que en casa nos habíamos enganchado a Breaking Bad. Empezamos a verla en otoño y a mediados de enero ya sólo nos quedaba la quinta -y últim- temporada. Las cuatro primeras nos parecieron de gran calidad, algo lenta en ocasiones pero con una trama muy bien hilada y con una evolución muy marcada de los personajes. Sin lugar para la improvisación y con todos los perfiles elaborados al milímetro y compenetrados a la perfección. Pero la quinta temporada empezó, a nuestro parecer, floja. De hecho, hemos tardado casi tres meses en verla. Para ser exactos, tardamos casi tres meses en ver los ocho primeros capítulos, por aburrimiento. Sin embargo devoramos en unos días la brillante recta final.

Cuando empecé a ver esta serie estaba contaminada por todas las opiniones que de ella había oído. Coincido en casi todas: Es una gran serie, sin duda. Las expectativas eran pues, muy elevadas. Especialmente con el final, del que me habían dicho que era "el gran final". Así que cuando llegó el momento de darle al último play úmis expectativas y yo nos acomodamos en el sofá para disfrutarlo.

Y sí: es un buen final. Cerrado. Consecuente. Sin cagarla (¡gracias!). Sin moralismos (¡gracias! ¡gracias!). Sin Disneys (¡gracias! ¡gracias! ¡gracias!). Un final digno de una serie casi de culto. Pero, para mí, no un final a la altura de Heisenberg. 

"Quizás sea por eso de las expectativas", pensé. Me fui a la cama y, móvil en mano, busqué por internet. Busqué y hallé. "¡No soy la única!". Uno de los aspectos más brillantes de esta serie es la transformación de Walter White en Heisenberg, pero este final supone un paso atrás en esa línea tan milimétricamente trazada. Me faltó verle morir como el monstruo en el que se había convertido o, como dicen en este artículo, como el monstruo que con tanto esfuerzo construyeron: "El personaje de Walter White, en cuanto figura trágica, había llegado ya demasiado lejos como para que hubiese camino de vuelta. (...) Los guionistas no se han atrevido a hacer sufrir más a Walter... y eso les ha quedado muy poco Heisenberg". 

Mención aparte merece que el desenlace final de cinco años fuera un homenaje a McGyver... 

A pesar de todo, insisto, me parece un buen final. Y sobre todo una gran media temporada final. ¡Ahora toca buscar otra serie a la que engancharse! Pero parece difícil que esté a la altura de Breaking Bad...



3/12/13

Por capítulos

Me da una pereza enorme sentarme a ver dos horas de alguna interminable película. Pero, en cambio, soy capaz de invertir toda la tarde de un domingo en verme un episodio tras otro de alguna serie, incluso aunque la haya visto hasta la saciedad. Me llamo Iria, soy serieadicta -leerse con voz de terapia- y no hago ningún tipo de filtro. Cualquier serie me engancha. Como, por ejemplo -leerse con voz de 1,2,3-

1. Breaking Bad. 
Estamos enganchados al 'negocio' de Walter y Jesse. Las dos primeras temporadas han volado, ahora vamos por la tercera. Creo es una de las mejores series que he visto nunca. Me gusta mucho cómo están trabajados los personajes y la evolución de los protagonistas. Cierto es que en ocasiones se me hace un poco lenta. Lo mejor de haber esperado a que estuviera finalizada para verla es poder saltarme los parones entre temporadas. ¡A este paso, habremos visto la serie completa en un par de meses! 

2. Homeland. 
En sus dos primeras temporadas el nivel de esta serie me pareció superior a la mayoría de las que he ver. Sin embargo, y como a la mayoría, me está aburriendo en este inicio de la tercera. No veo avances, sólo capítulos de relleno. No obstante, tengo fe en que mejore porque la serie lo merece. Con un argumento muy atractivo y unos protagonistas muy buenos, la palma se la lleva Claire Danes con un personaje lleno de contrastes y matices. 

3. Revenge
Un culebrón donde los haya, para qué negarlo. Venganza, mentiras, embarazos, hijos que aparecen debajo de las piedras, pobres y ricos... La historia me enganchó muchísimo en una primera temporada de bastante nivel. La serie debió acabar ahí, cuantos más capítulos emiten, más culebrón se convierte. Pero enganchar, engancha. 

4. Modern Family.
Para mí, sin lugar a duda, la sitcom por excelencia del momento. No hay ningún capítulo en el que no consigan hacerme reír. Claire, Gloria, Many... y Phill. ¡Y Cameron! Es, además, una de esas series que me llevo a mi disco duro para no cansarme nunca de volver a verla. 

5. Cómo conocí a vuestra madre. 
Hace ya muchas temporadas que la serie no es lo que prometía en sus inicios (el capítulo de la piña en la primera temporada es épico). La veo ya por inercia, por llegar al final. Pero aquí la evolución de los personajes ha sido pésima y el humor ha acabado por desaparecer. Confieso que en la penúltima temporada llegué a pasar por encima los capítulos pero la palma se la ha llevado el capítulo de la semana pasada. ¡Tardé dos minutos en verlo! 

6. The Big Band Theory. 
Aunque esta serie perdiera nivel -cosa que me temo que está empezando a hacer-, Sheldon Cooper  siempre nos reconciliará con ella. Eternamente agradecida a los creadores de esta serie por regalarnos un personaje como él -del que todos tenemos algo, en mayor o menor medida-. Aquí tenemos otra de esas series de cabecera que consiguen hacerme reír pasen los años que pasen. Larga vida a Sheldon

7. Community. 
Épica. Si no te gusta el humor absurdo no te gustará. Pero si no, la adorarás. La serie que más carcajadas me ha provocado. En mi entorno casi nadie me comprende, pero para mí está en el top5 de series. 

8. Bones. 
Llevo viendo Bones muchos años. Es una serie comodín, cuando no hay nada más para ver en mi calendario, recurro a ella. Hace tiempo que la trama perdió interés, así que puedo verla y no prestarle atención. Los capítulos, que ya son bastante repetitivos, suelen cumplir, así que tampoco la tiro a la basura. 

9. Little Liars. 
Sí, me enganché cual colegiala a Gossip Girl (y su vestuario) y ahora estoy enganchadísima, cual adolescente a Pequeñas Mentirosas. ¿Qué pasa?

Termino este pequeño listado de algunas de las series que sigo con mis dos series de cabecera: Friends y Gilmore Girls. Dos series que puedo (y suelo) ver de inicio a fin de vez en cuando. Dos series que me engancharon, me divirtieron, me hicieron reír y siguen regalándome todo ello cada vez que las vuelvo a ver. Friends siempre será la mejor serie que haya existido jamás. 

Cuando acabe Breaking Bad tengo intención de arrancar con The Newsroom. Aunque tengo una gran lista de pendientes. The Office, The Wire, A dos metros bajo tierra, ... ¿más ideas?
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