16/12/14

Cinco rincones de la península

Me encanta viajar y, como decía aquella canción, el mundo entero se me ha quedado pequeño. Bueno, literalmente no, porque apenas conozco una ínfima parte del planeta pero me encantaría descubrir cada pequeño rincón que tiene para ofrecernos. Eso sí, confieso que antes de embarcarme en altos vuelos (que también) me gustaría conquistar Europa entera. Y reconozco que la gran olvidada es casi siempre nuestra península y es que, cuando te dispones a preparar un viaje siempre tiendes a mirar a lo lejos y se nos olvida, a veces, que aún hay tanto que ver aquí cerca... 

No, no me voy de viaje. Lamentablemente viajo mucho, muchísimo, infinitamente muchísimo menos de lo que me gustaría. Pero si pudiera planear un viaje ahora mismo por nuestra península Ibérica a descubrir rincones nuevos, me quedaría con:

Granada. Una vez oí o leí que las tres ciudades más bonitas de España eran Donostia, Coruña y Granada. Lo primero es indudable (por goleada), lo segundo bastante dudoso (no es que no sea bonita A Coruña pero -en mi opinión- debería estar por detrás de bellezas como Sevilla, Córdoba o Barcelona) y lo último lo desconozco. Es mi gran asignatura pendiente: Todo lo que oigo de quien la conoce son maravillas. Tengo unas ganas enormes de visitar la ciudad, pasear por sus barrios, disfrutar de su ambiente y sobre todo, alucinar con la Alhambra… ¡Muchas ganas!

Imagen de Harshil Shah (Flickr) con licencia Creative Commons

Cadaqués. Una ex compañera de trabajo procedente de este rincón de la costa Brava hizo de buena embajadora. Y a juzgar por las fotografías se quedó corta. Teñido de blanco, este pequeño pueblo costero se presenta como una alternativa turística idílica con cultura, relax y playa para disfrutarlo....

Imagen de Jos Dielis (Flickr) con licencia Creative Commons

Oporto. Me imagino paseando por Oporto con una cámara de fotos. Y es que esta ciudad me da la impresión de ser especialmente fotogénica. Su caso antiguo (patrimonio histórico) invita a perderse callejeando sin parar y las panorámicas de la ciudad desde lo alto de la colina a disfrutar de un bonito anochecer. ¡Y a escasas tres horas del pueblo de los aitas!

Imagen de MDPN (Flickr) con licencia Creative Commons
Lisboa. Aunque también he oído opiniones negativas, la mayoría de la gente que conozco que ha visitado la capital portuguesa habla maravillas de ella: Cosmopolita y tradicional, llena de vida y de cultura, colorida y luminosa. Una alternativa atractiva, cercana y, por lo que cuentan, económica.

Imagen de Ann Wuyts (Flickr) con licencia Creative Commons
Toledo. Ésta es una de esas ciudades que siempre he querido visitar pero que se queda un poco lejos para una posible escapada en coche. Pero lo cierto es que una opción perfecta para un fin de semana diferente, disfrutando entre tantos siglos de historia que esconde esta ciudad medieval y sus estrechas calles (¡su casco antiguo conserva el trazado que tenía en la Edad Media!).

Imagen de Colin Angus MacKay (Flickr) con licencia Creative Commons
Y sí, me dejo muchos sitios. Muchos pueblitos buenos que tienen encanto que ofrecer, miradores infinitos para perdernos, ciudades llenas de ambiente y cultura para disfrutar…

9/12/14

Momentazos de serie

La semana pasada me retaron en Twitter a publicar mi #momentoseriéfilo. Para hacerlo (algo) más fácil, se acotó a 2014. Podéis ver que elegí un fotograma del último capítulo de la season 2 de ‘Orange is the new black’ y... hasta aquí puedo leer sin espoilear pero esa escena supuso uno de los mejores finales de temporada que he visto jamás. Tengo muchas ganas de ver más de esta serie, aunque para la nueva temporada deberemos esperar hasta verano por lo menos… 

#momentoseriefilo


La ardua tarea de elegir el momento seriéfilo (¡tardé varios días en escoger la serie únicamente!) me hizo pensar en cuál podría ser mi Top5, mis cinco momentos favoritos de series y llegué a la conclusión de que es imposible definirlos. No obstante, me apetecía hacer el ejercicio y he seleccionado estos cinco que nunca fallan

1. Empezamos por la mejor serie de la historia de la televisión, Friends. Imposible destacar sólo un instante. Cómo decidir si es mejor Joey aprendiendo francés, pronunciando la p en una grabación o aguantándose las ganas de mear durante un casting; que Ross y sus pantalones de cuero, blanqueándose los dientes o contando 1 mississippi, 2 mississippi, 3 mississippi. Y tampoco podíamos olvidarnos de Chandler reconvirtiéndose en publicista o intentando averiguar con cuál de las hermanas de Joey se acostó, ni de Rachel paseando con el vestido mal puesto en la boda de su ex o de Monica con la cabeza metida en el pavo de Acción de Gracias. Ni de Phoebe… siendo Phoebe. Entre todos ellos me he decantado por la carrera de Phoebe y Ross en búsqueda de Rachel en el capítulo final de la serie, una escena que siempre me hace llorar de la risa:


2. Las chicas Gilmore. Junto con Friends, mi serie de cabecera. Podría haber elegido cualquiera de los hilarantes, alocados y a veces carentes de sentido diálogos de Lorelay pero este final de la primera temporada refleja el espíritu de la serie en unos segundos.


3. Cómo conocí a vuestra madre no está entre mis series favoritas pero en sus inicios prometía acabar en el Top5. Fue, en parte, a capítulos como éste, el séptimo de la primera temporada. El de la piña. A más de uno le recomendé esta serie haciendo mención a este capítulo...



4. No voy a ser muy justa con The Big Bang Theory porque lo cierto es que todos los grandes momentos (que no son pocos) de esta serie los ha protagonizado el gran (e inigualable) Sheldon Cooper, pero cuando ví a Howard sacar este Alf de la caja… ¡Lo quiero! 



5. Community es una serie que todos tenéis que ver aunque sé que a la mayoría no os gustará. Probadlo con el capítulo del paintball. Más que un momento, un capitulazo. Épico.


Y como Bonus Track os dejo este pequeñín que me encantaba ver en la televisión cuando emitían Ally McBeall. ¡Es un pequeño bebé bailarín tan simpático!


2/12/14

Reto fotográfico noviembre

Se ha acabado ya noviembre, un mes que nos ha regalado un tiempo tropical de tardes de sandalias y noches en manga corta... Arranca el último mes del año y poco a poco voy completando semanas y meses de este reto fotográfico que parece no tener final (aunque lo estoy disfrutando, unas semanas más que otras, eso sí). Los temas de este mes de noviembre han sido:

36. Hobbies
37. Decadencia
38. Noche
39. Naranja





 Y aquí las fotos de marzoabrilmayojuniojulioagosto, septiembre y octubre.

25/11/14

Con sabor a nuestro

¡Cuántas veces sentimos la necesidad de quemar kilómetros bajo nuestros pies buscando rincones únicos sin percatar -o sin recordar- que vivimos en una tierra privilegiada! Un domingo del mes pasado, aprovechando el veroño tropical de esta Euskadi nuestra (lo de las estaciones está pasado de moda), decidimos pasar el día conociendo algún lugar nuevo. Nunca había oído hablar de Ea, un pueblito de la costa vasca también conocido, según un libro de rutas que tenemos en casa; como los 'fiordos vascos'. 

La costa de Bizkaia es mi segundo lugar favorito, después de la costa de mi querida Gipuzkoa (Hondarribia, Zumaia, Orio, Zarautz, Getaria... y Donostia ¡qué decir!). Previa parada en Gernika, llegamos a Ea, un pequeño pueblo de cuento donde el mar es uno más de sus habitantes y la playa es la plaza del pueblo. Su parte vieja es un curioso entramado de cortas y sinuosas calles que, como nuestras vidas, van a dar en la mar. No pude evitar de acordarme de nuestro road trip del verano y de las estampas de Annecy, aquel pueblo francés a orillas de los Alpes. Será por los preciosos puentes que unen ambos lados del pueblo, o por las casas donde la colada recoge el aroma del mar, o por la pasmosa y adorable tranquilidad que respiramos aquellas horas de veroño, Ea nos encantó. Acabamos la jornada en Lekeito, más bullicioso pero igualmente recomendable. Unas espectaculares vistas al mar y una imponente y deliciosa iglesia barroca presidía su bahía. 

Os dejo algunas fotos que no hacen justicia de lo visitado:

Gernika 
Ea 
Ea 
Lekeitio

18/11/14

Vieja serie, nueva adicción

Cuando era pequeña hubo una época en la que quise ser cirujana. Desconozco de donde venían tales aires de grandeza porque intuyo que en una sala de operaciones no duraría ni dos segundos. Supongo que, en parte, dichas ilusiones se vieron alimentadas por una serie que emitían en Televisión Española y que me gustaba mucho: Urgencias. Lamentablemente, esta gran producción fue muy mal tratada por nuestra querida televisión pública y perdí completamente el hilo de lo que les pasaba a Carter, Greene, Weaver, Benton y compañía en aquel hospital de Chicago. 

Hace un par de años hablando con una amiga recuperé la serie, pero no pasé de la primera temporada. No ha sido igual esta vez: ¡Con deciros que tengo aparcadas todas las nuevas temporadas de series que han arrancado desde septiembre! Voy ya por la temporada 10 (¡casi nada!) y tengo que reconocer que es una de esas series que -a pesar de tener un gran guión y mejores actores- la hacen grande sus personajes. Y, tristemente, poco a poco les ves decirnos adiós. Si no recuerdo mal el gran John Carter es el único que dura la totalidad de la serie y su evolución es alucinante. Pero se echa de menos a Doug Ross (los principios del guapísimo George Clooney), al Doctor Benton y a Mark Greene, entre otros. Los que van llegando, no están a su altura. 

Lo que más me ha llamado la atención de la serie es el poco éxito que han tenido posteriormente la mayoría de sus protagonistas. En cambio, como extras, he visto pasear por las sala de espera del County General a Jesse Pinkman (Breaking Bad), a Ted Mosby (Cómo conocí a vuestra madre), Cameron (Modern Family)... y una larga lista de afamados actores.  

En fin. Totalmente enganchada a la historia de John Carter, de estudiante a doctor de Medicina... y todo lo que acontece a su alrededor en un hospital durante ¡15 temporadas!
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