24/2/15

Febrero

Febrero es principio y final. Febrero es angustia, lágrimas, revelaciones, sonrisas. Febrero es incertidumbre, aventura, locura, retos. Febrero es cambio, aire, asfixia. Febrero es saber y no saber. Febrero es caminar y retroceder. Febrero es dar vueltas el círculos, saltos en el aire y querer esconderte debajo de la tierra. Febrero es crecer. Febrero es un abismo, ventanas abiertas y puertas que se cierran. Febrero es amor. Y desamor. Febrero es amistad, es llanto, es miedo. Febrero es añoranza, recuerdo, reafirmación, autoestima. Febrero es felicidad. Febrero es oscuridad, es luz. Febrero es ganar y es perder. Febrero es secretos. Febrero es primeras y últimas veces, es dolor, es realidad. Febrero es volar, viajar, descubrir, querer volver. Febrero es noches en vela. Febrero es soñar. 

Febrero es demasiadas cosas, pero febrero es MI mes. 

Febrero llega siempre con sobrepeso de emociones. Nunca me deja de sorprender cómo el más compacto de los meses esconde entre sus pliegues tantos recuerdos y aún le sobre sitios y ganas para más. Los poetas le cantan a abril como el mes de la nostalgia, pero mi calendario les contradice: Febrero es todo lo dicho y mucho más. Febrero ha sido tanto y nada a la vez que es imposible no vivirlo con una entrañable añoranza. Y un deje de sorpresa, porque nunca se cansa de atraparme. 

Y es que nunca habrá demasiados febreros. 

17/2/15

10 series de dibujos animados que nunca olvidaremos

¿Os acordáis de cuando veíamos los dibujos animados los fines de semana después del telediario en la televisión pública? ¿De cuando las cadenas, por la tarde, en vez de culebrones y programas del corazón, emitía programas infantiles? ¿De cuando los dibujos se acompañaban de inolvidables canciones? ¿De cuando las series para niños eran más educativas?

Confesad, ¿cuáles eran vuestras favoritas? He aquí las mías:

1. Oliver y Benji. ¡Cómo no! Nadie como ellos para mantenerte en vilo durante una semana entera sobre un penalti. Cuántos jugones, y cuántas jugadas ensayadas. Y, aunque Mark Lenders era el enemigo, no vamos a negar que con su situación personal, su dedicación, su calidad y su tez morena nos gustaba a todas, :).... La mejor serie entre las mejores. 


2. Los caballeros del Zodiaco. Recuerdo que era la favorita de mi hermano y era una de las imprescindibles en nuestra casa. Una serie manga de guerreros que luchan al lado de los dioses para vencer al Mal. Cada guerrero tenía un poder, o una energía especial que les ayudaban. No estaría mal recuperarla hoy en día...


3. La vuelta al mundo de Willy Fog. Cuando digo que los dibujos de nuestra época eran altamente educativos hablo de que directamente nos remitían a grandes obras de la literatura, como esta serie de producción nacional basada en La vuelta al Mundo en 80 días de Julio Verne. Y a ver quién de nuestra generación no se pegaba a la televisión cada fin de semana para saber si Willy Fogg y sus amigos (con el simpático Tico entre ellos) llegaban a tiempo o no... ¡Y qué gran banda sonora! Sílbame...


4. Los Trotamusicos. Una de mis favoritas, sin duda. Me encantaban las historias de estos cuatro animales músicos en Bremen y alrededores. Está basada en el cuento de los hermanos Grimm Los músicos de Bremen. Me costó mucho desterrar mi viejo estuche del colegio con el dibujo de Lupo, Tonto, Koki y Burlón...


5. Los fruitis. "Somos fruitis, dulces y ricos y verdes vegetales..." Divertida serie basada en un mundo de frutas donde también había una niña y unos monos muy malos. Los mejores, Mochilo y Pincho. 


6. Los mosqueperros. Otra gran adaptación de un clásico de la literatura. Todos conocemos la historia de d'Artagnan, Aramis, Porthos y Athos gracias a esta serie, aunque aquí los mosqueteros se llaman Amis, Dogos y Pontos.  


7. Delfy y sus amigos. Esta es otra de esas series que se emitían los fines de semana después del telediario... Delfy (nuestro fiel amigo) era un delfín que junto a sus amigos vigilaba que la vida bajo del mar fuera lo más divertida y placentera posible, intentando salvar a las especies más desfavorecidas de los malos malísimos (un buitre y un tiburón).


8. Dragoi bola / Bola de Dragon. Mítica donde las haya. Podríamos afirmar que marcó una época o una generación entera, creando un fábrica de frikis en potencia. Serie internacional pero que mucho mejor verla en euskera. ¿Quién no ha cantado alguna vez Goazen lagunok, amets betean...?


9. Ninja Dortoka / Las tortugas ninja. Otro clásico de nuestra infancia, visionada -mayormente- en euskera, aunque también en castellano y gallego (As tartarugas mutantes). Mi favorito iba a ser Leonardo hasta que alguien (no quiero nombrar a nadie) me dijo que no podíamos tener el mismo favorito; así que me quedé con Michelangelo, que a la larga resultó ser el que más 'molaba', con sus nunchakus y porque era el más divertido. Por cierto, es pensar en las Tortugas Ninja y entrarme ganas de comerme una pizza... ¿Por qué será? 


10. Érase una vez... la vida. Una obra de arte que deberíamos guardar y enseñar a las siguientes generaciones. Una manera divertidísima de aprender sobre el cuerpo humano, aunque también adaptaron el formato para enseñarnos Historia, Ciencia, el Espacio, las Américas... Aunque la más exitosa fue sobre la que trataba de cuerpo humano, una serie inolvidable. 


En fin, que me dejo muchas pero esas fueron mis favoritas. Pero cómo olvidarme de Calimero, Doraemon, Chip y Chop, David el Gnomo, Inspector Gadget, Sergio y Juana, y un largo etcétera. 

10/2/15

Esnatu naiz...

Momentu etengabian, karakolak bere tokian, zigarro herrautsak mahai gainian eta begirada galdekoren bat. Gabetan maiz ohe infinutan nago ametsetan pantaila beltza ikusteko. Eskuak tinko, bizitzari eusteko, sufrimendua zoriona bihurtzeko... 

Harea oinetakoetan hurradurarik jasan gabe, maite zaitut esatea ezpainak ireki gabe. Leihoak zabaltzea baitangoan geratzeko, nozbait mezu hiltzailea definitu ote zaren?

Esnatu naiz, konturatu naiz, zoriontsu naiz. 

Dakusat benetan zure hilezkortasunean, galdeiozu hautsari, hiri ginebra kirastuari. Gaurkoan John Fante, errai ustelak itsuari, utzi dezagun karakolek negar egin dezaten. 

Esnatu naiz, konturatu naiz, zoriontsu naiz. 

(Esnatu naiz / Kerobia)

3/2/15

Reto fotográfico enero

Poco a poco vamos enfilando el final de este largo, larguísimo, reto anual fotográfico. Este mes de enero entre el trabajo, los estudios y el mal tiempo, tengo que confesar que no he sacado la cámara de casa ni un sólo día. Las cuatro fotos de este mes están hecha dentro de casita. Os dejo los temas que nos han tocado y las fotos, ¡espero que os gusten!

44. Pliegues.
45. Azul.
46. Lluvia.
47. Ventanas.

HitzenMundua

HitzenMundua

HitzenMundua

HitzenMundua

Y las fotos de marzoabrilmayojuniojulioagostoseptiembreoctubre, noviembre y diciembre.

27/1/15

Los libros que me gustaría leer en 2015

Uno de mis grandes propósitos para este año es retomar la lectura. Cada año que pasa leo menos y no me gusta así que algo habrá que hacer al respecto. De momento no lo estoy cumpliendo pero es que cada segundo de tiempo libre que tengo meto las narices en los apuntes de Filosofía. Vamos, que no es que no esté leyendo pero... no es lo mismo, evidentemente. En quince días seré libre y ya tengo en mente los libros que quiero 'atacar'. Sobre la mesilla tengo alguno prestado y alguno de fácil lectura ya iniciado. Pero lo cierto es que si sólo leyera un libro por trimestre, en este 2015 me gustaría leer:

Rayuela, de Cortázar. El número 1 de mis libros pendientes desde hace mucho. Hace un par de años comencé a leerlo pero no pude darle continuidad por falta de tiempo. Podría ser una gran lectura para el verano, con tiempo, ganas y concentración.

El viejo y el mar, de Hemingway. Un clásico que ha danzado por las estanterías de casa desde tiempos inmemorables y que siempre me ha llamado la atención. Este sería un buen año. 

Futbolistas de izquierdas, de Quique Peinado. Hablé de él en el post de libros y fútbol. Tengo unas ganas tremendas de leer este libro que ya he ojeado en más de una ocasión pero nunca se ha venido a casa conmigo. 

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Hace tiempo que le debo una relectura a esta obra de arte. El año pasado hubiera sido la fecha ideal pero nunca es tarde si la dicha es buena... nunca mejor dicho. Hace años me regalaron, además, un lujo de edición conmemorativa perfecta para segundas, terceras o infinitas lecturas. 

La asignatura pendiente, una vez más, seguiría siendo la poesía. ¿Alguna recomendación para una completa novata de los versos?
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