15/4/14

Acto de presencia

En los últimos meses no he fallado a mi cita de cada martes en este blog, pero hoy me habéis pillado fuera de juego (acabo de volver de una miniescapada futbolera/familiar a Galicia). Como no quería serme infiel, y menos ahora que soy Iron Blogger, hago acto de presencia para avisados de que últimamente he estado activa en Flickr y he actualizado el álbum 'Bahía del Bidasoa', donde podéis conocer un poco más mi rincón en el Mundo (aunque siempre fotografío los mismos rincones....) y he creado uno nuevo llamado 'Probando' donde, como su propio nombre indica, os encontraréis fotos que no son más que la consecuencia darle una y otra vez al botoncito intentando aprender algo nuevo. 

¡Que os gusten!

8/4/14

Reto fotográfico marzo

En esta vida hay una máxima que nunca falla y es que "alguien siempre más". Me explico: siempre hay otra persona que es o hace algo más que tú. Por ejemplo, mi amigo Roberto. Hay muchas personas que opinan que soy algo "muy" friki de la Real, pero en realidad, conozco gente que lo es más. Vivir en Santander, pegarte una paliza de casi tres horas en coche para venir a Donosti a ver un partido de fútbol de tu equipo aunque sea a las tantas de la noche y en apenas 4-5 horas entres a trabajar, tiene mérito. Mérito o frikismo, depende de cómo lo mires. 

Roberto, además de futbolero, es un aficionado avanzado de la fotografía. De alto nivel, además. Y hace poco me lió para participar en un particular reto fotográfico. Cada semana, una foto. Durante un año. Tenía claro que me iba a costar sacar tiempo y ganas, pero también que si me atrevía me iba a servir como aprendizaje. Espero, dentro de once meses, haber cumplido todas las semanas y tener una bonita y variada galería personal de la que estar orgullosa. 

Comparto con vosotros, de momento, el resultado de este primer mes. Los retos eran: 
1. Agua
2. Deporte
3. Vino (el más complicado teniendo en cuenta que en casa no tenemos/bebemos vino...)
4. Verde (aquí tuve un pequeño problema, se me rompió el objetivo de la cámara y poco pude hacer...)

Reto 52 semanas, 52 fotos. Agua. HitzenMundua
Reto 1. Agua
Reto 52 semanas, 52 fotos. Deporte. HitzenMundua
Reto 2. Deporte.

Reto 52 semanas, 52 fotos. Vino. HitzenMundua
Reto 3. Vino.
Reto 52 semanas, 52 fotos. Verde. HitzenMundua
Reto 4. Verde.

P.D. Valga este post como un pequeño y personal homenaje a uno de mis pocos y más fieles lectores. 

1/4/14

¡El pollíto Pío!

Hace unos meses llegó a nuestras vidas un pollito un poco mandón. A su libre antojo decide quién de la cuadrilla organiza cada mes una cena en su casa, ahora que ya somos todas casi viejas y estamos independizadas. Lo que parecía un negocio redondo para las cadenas de comida basura empieza a convertirse en una tradición de la que nuestras propias madres estarían estarían orgullosas. Hemos comido pimiento rellenos, puding, quesadillas, pizza casera, tortilla, pinchos... Ya hemos finalizado la primera ronda y el resultado no podría haber sido mejor. Sobre todo porque esta iniciativa nació con el objetivo de poder disfrutar de una noche de chicas más a menudo y es ya uno de mis momentos favoritos del mes. 

La de la pizza casera, por cierto, fui yo. Con un poco de picoteo previo y una tarta de chocolate con chocolate (¡cómo no!). La pizza, eso sí, bajo la instrucción de mi cuñado que ya sabéis que la cocina no es lo mío...

Os dejo algunas fotos de lo que hemos degustado este mes, ¡espero que mis amigas no se enfaden por publicarlas! De mi cena no hay fotos pero no os preocupéis, este mes de abril que arranca hoy me ha tocado iniciar la segunda ronda a mí...



Os presento al pollo...


Mamás, ¿veis cómo podemos ser mujeres de provecho?

25/3/14

Crecer duele

Y quien diga lo contrario, miente. Crecer duele mucho. Porque, irremediablemente, implica perder, echar de menos, añorar. No niego que lo que venga por delante pueda ser incluso mejor que lo vivido, y que hace falta perder para poder apreciar lo que sigue a tu lado, pero hacerse mayor es un proceso difícil de asumir. 

Hay miles de maneras de hacer la transición (¡premio por utilizar la palabra de moda esta semana!); tantas como personas en el Mundo. Os adelanto que la mía es lo equivalente a un harakiri emocional. No me arrepiento de nada de lo que haya hecho o dejado de hacer en estos últimos diez años de mi vida, lo que me duele es no poder volver a hacerlo. 

No hay día que no me lamente por el irremediable paso del tiempo y mi cada vez más cerca treinta cumpleaños. Hoy lo traigo a colación por que hace casi diez años empecé a ver How I meet your mother, una serie que me ha acompañado en todos estos años. He madurado a la vez que Lily, he perdido algunos de mis miedos en este tiempo como le ha ocurrido a Robin y he evolucionado, tal y como le ha pasado a Ted. Y aunque en los últimos años les haya ignorado ligeramente por aburrimiento, sus últimos coletazos van acompasados con la agonía de mi veintena. 

(OJO, ¡SPOILERS OTRA VEZ!) 
Es por esa mutua compañía y por mi vena nostálgica por lo que nunca he dejado de lado esta serie. Ahora enfilan ya su recta final y han dado un giro de lo cómico a lo emotivo; mientras lanzan dardos directos a mi trauma peterpaniano (¡palabro!). Porque si hay algo que me agobia, si hay algo que me aterra, si hay algo que me martiriza, es pensar en todos aquellos que quedaron por el camino. Ted realizó un discurso breve pero brillante sobre ello en el capítulo de la semana pasada. En el colegio, en el instituto, en la universidad, en el trabajo. Es alucinante la cantidad de gente que se te antoja vital, imprescindible y eterna en tu vida. Y es -si me permitís la expresión- 'acojonante' la facilidad con la que llegan a esfumarse amistades que han formado parte de ti. Afortunadamente me considero una persona muy positiva y creo que, en lo que soy, hay parte de todos esos amigos que tanto me aportaron. Pero asusta ser consciente de lo volátil y frágil del concepto de amistad. Ted quiso despedirse de todos aquellos que han pasado por HIMYM de manera regular pero secundaria. Y nos recuerda algo que deberíamos tener grabado a fuego todos:

"That's why when you find someone you want to keep around, you do something about it". 

O lo que es lo mismo. Estefanía, Nagore, Amaia, Cris. Yo siempre haré lo que tenga que hacer para que sigáis a mi lado. Porque algunas amistades sí que son para siempre. :)

Si ya lo decía Amaral, por encima de todas las cosas:
















18/3/14

Breaking Bad, el final

¡ATENCIÓN: SPOILERS!



Hace unos meses os decía que en casa nos habíamos enganchado a Breaking Bad. Empezamos a verla en otoño y a mediados de enero ya sólo nos quedaba la quinta -y últim- temporada. Las cuatro primeras nos parecieron de gran calidad, algo lenta en ocasiones pero con una trama muy bien hilada y con una evolución muy marcada de los personajes. Sin lugar para la improvisación y con todos los perfiles elaborados al milímetro y compenetrados a la perfección. Pero la quinta temporada empezó, a nuestro parecer, floja. De hecho, hemos tardado casi tres meses en verla. Para ser exactos, tardamos casi tres meses en ver los ocho primeros capítulos, por aburrimiento. Sin embargo devoramos en unos días la brillante recta final.

Cuando empecé a ver esta serie estaba contaminada por todas las opiniones que de ella había oído. Coincido en casi todas: Es una gran serie, sin duda. Las expectativas eran pues, muy elevadas. Especialmente con el final, del que me habían dicho que era "el gran final". Así que cuando llegó el momento de darle al último play úmis expectativas y yo nos acomodamos en el sofá para disfrutarlo.

Y sí: es un buen final. Cerrado. Consecuente. Sin cagarla (¡gracias!). Sin moralismos (¡gracias! ¡gracias!). Sin Disneys (¡gracias! ¡gracias! ¡gracias!). Un final digno de una serie casi de culto. Pero, para mí, no un final a la altura de Heisenberg. 

"Quizás sea por eso de las expectativas", pensé. Me fui a la cama y, móvil en mano, busqué por internet. Busqué y hallé. "¡No soy la única!". Uno de los aspectos más brillantes de esta serie es la transformación de Walter White en Heisenberg, pero este final supone un paso atrás en esa línea tan milimétricamente trazada. Me faltó verle morir como el monstruo en el que se había convertido o, como dicen en este artículo, como el monstruo que con tanto esfuerzo construyeron: "El personaje de Walter White, en cuanto figura trágica, había llegado ya demasiado lejos como para que hubiese camino de vuelta. (...) Los guionistas no se han atrevido a hacer sufrir más a Walter... y eso les ha quedado muy poco Heisenberg". 

Mención aparte merece que el desenlace final de cinco años fuera un homenaje a McGyver... 

A pesar de todo, insisto, me parece un buen final. Y sobre todo una gran media temporada final. ¡Ahora toca buscar otra serie a la que engancharse! Pero parece difícil que esté a la altura de Breaking Bad...



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