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28/12/17

2017: Una imagen, una canción, un libro y una serie

Si 2017 fuera una imagen nos transportaría a Zlatini Rat, en la isla de Brac, Croacia. Vacaciones (¡dos años después!) y la mejor compañía. Una playa idílica prácticamente vacía a finales de verano. Agua transparente, piedras blancas, cerveza fría, relax máximo y un anochecer inolvidable para dos. 


Y si fuera un libro, este año es fácil. Y no lo digo yo, lo dice mi abuela. El libro del año (¡corred a comprarlo, insensatos!) es Tu rostro por partes, de David R.L. Si os suena el autor, sí, es mi hermano. ;)


Y si fuera una canción, sería la canción de la intro de Narcos. Dice Spotify que es una de las canciones que más veces he escuchado este año... ¡y doy fe! Totalmente enganchada a Tuyo de Rodrigo Amarante. En bucle.


Y si fuera una serie... este año serían dos. Han sido muchas las series que me han enganchado este año en el que me he puesto al día con Dr. Who, me he enamorado de This is Us y he seguido riéndome con Friends, entre otras muchas. Pero hay dos series -llevo pensándolo días pero soy incapaz de decantarme por una- que superan a las demás. 2017 ha sido el año en el que he descubierto Ministerio del Tiempo y se ha ido directa a mi Top 5. No sé si The Handmaid's Tale entrará algún día en este Top 5 pero sí que su primera temporada es impecable y dura, muy dura. Especialmente porque no estamos tan lejos como nos gustaría de esta distopía...

31/12/16

2016: Una imagen, una canción, un libro y una serie

Si 2016 fuera una imagen sería cualquiera del último fin de semana de mayo. Un 'finde' especial, en el que una de mis mejores amigas de la universidad se casaba, otra daba grandes noticias y nos juntamos todos a bailar, reír y crear nuevos recuerdos. Un fin de semana cargado de abrazos que ya están en mi colección. 


Y si fuera un libro, en un año en el que he logrado leer más que el anterior, sería Sin noticias de Gurb. Este año he leído sobre historia, sobre fútbol incluso sobre geografía... He leído alguna que otra novela, pero jamás en la vida un libro me había hecho reír a carcajada limpia como éste de Eduardo Mendoza.

Y si fuera una canción, sería una que hasta este año ni siquiera me había gustado pero que se ha convertido en la banda sonora de dos fines de semana muy especiales de este 2016. 


Y si fuera una serie, en el año en que Netflix llegó a mi vida, en el año en que he vuelto a empezar a ver (por millonésima vez) Friends desde el principio, en el año en que me he mega-enganchado a Ministerio del Tiempo y Doctor Who y en el que he descubierto grandes series nuevas y viejas... sería, indudablemente, Las Chicas Gilmore. Las de siempre y las nuevas, las de las cuatro estaciones. (Gracias Netflix!). 


29/12/15

2015: Una imagen, una canción, un libro... y una serie

Si 2015 fuera una imagen, sería ésa que descubres por la ventanilla del avión cuando estás descendiendo sobre una de las ciudades que más ganas tienes de conocer del mundo. Es decir, si 2015 fuera una imagen, sería cualquiera de las que saqué en Berlin, indudablemente.



Y si fuera un libro, en un año en el que he leído algo más que el anterior aunque muy poca ficción, sería uno de esa lista de objetivos que me planteé a inicios de año: Futbolistas de izquierdas. Llegó en mi cumpleaños y me duró un asalto. Una lectura muy comprometida.  

Y si fuera una canción, sería cada 'K' final de palabra, sería la melodía en bucle infinito y sería el último verso de 'Aditu Bihurtuak' de Berri Txarrak. 


Y si 2015 fuera una serie no podría ser otra que 'A dos metros bajo tierra'. Estaba marcada en los propósitos para este año y la hemos visto estos últimos meses. He quedado prendada de su capitulo final... ¡ F I N A L A Z O ! Desde luego, el mejor final de serie que he visto jamás. 

21/7/15

Visitar Berlín (II)

> Visitar Berlin (I)

Berlín exhibe la Segunda Guerra Mundial. Aquella locura alemana que impactó al Mundo entero. Pero también exhibe el Muro de Berlín. Esa otra locura ajena que impactó a Berlín entero. Ambas con mucho respeto y sobriedad. 

Lo cierto es que hay más restos del Muro de Berlín de lo que pensaba. Una llega a la capital alemana con esos trozos de cemento decorados con graffitis en la cabeza pero hay mucho más. Uno de los imprescindibles de la ciudad es el Checkpoint Charlie, una parafernalia que recuerda la vieja garita de control en la frontera entre la zona soviética y americana y donde ahora dos ¿guardias? se fotografían con los turistas con el McDonald's como convidado de piedra. 

El East Side Gallery -la zona del muro con graffitis- es visita obligatoria. Empieza justo al lado del precioso puente Oberbaum y se prolonga por más de un kilómetro. Hay auténticas obras de arte y también la evidencia de las miles de personas con nulo respeto por el arte que han pasado dejando sobre las creaciones sus nombres, fechas y garabatos varios estropeándolos en su mayoría. 

Junto a la Topografía del Terror hay más restos originales. En algún punto del mapa entre las paradas de metro de Schwartzkopssstr. y Hauptbahnhof encontramos otro par de tramos sueltos (incluso alguno daba la sensación de abandonado) junto a una vieja torre de guardia francesa -en medio del jardín de una zona residencial-. Pero sin duda, el mejor recuerdo está en el Memorial del Muro en Bernauer Str. Fotografías de la época, vídeos de la construcción e intentos de huída, trozos del muro real, una torreta de vigilancia, audios (en alemán e inglés), etc. Una visita muy didáctica que coincide no sólo con la localización original del muro si no también con las 'casas muro', aquellas que quedaron casi en el limbo y desde donde a la desesperada se lanzaban muchos al vacío. Una visita que muestra la evolución de la zona mientras se desahuciaron, tapiaron y demolieron edificios para aumentar la zona de seguridad.

Graffiti de un tramo de la East Side Gallery


El otro Berlín
Evidentemente, hay mucho Berlín que no es el Muro o el Tercer Reich. Uno de los puntos más destacados es el Reichstag y la visita a su espectacular cúpula. Os cuento: Si tenéis previsto ir a Berlín reservad la visita online, es mucho mejor. ¡Pero con tiempo! Nosotros nos enteramos de esta posibilidad la semana antes de viajar a Berlín y estaban agotadas. Así que nos tocó hacer la cola más lenta del mundo entero durante una hora (y apenas un centenar de personas por delante) para conseguir una reserva para el anochecer. Eso sí, una odisea que mereció la pena. La cúpula es sencillamente espectacular. Sin tener ni la más mínima idea de arquitectura disfruté muchísimo del juego de luces al anochecer a través de los cristales y espejos que Norman Foster usó para construir la nueva cúpula del Recihstag. Y de las vistas. Y de la cámara de fotos. Por cierto, sí, también éste es un edificio de tamaño gigante.

Y más vistas contemplamos desde la Torre de Televisión en Alexanderplatz, una de las grandes creaciones de la RDA. Nos gusta subirnos al punto más alto de la ciudad que visitamos (bueno, a mí más que a otros), aunque quizás Berlín desde arriba no sea tan impresionante como otras capitales.

La Isla de los Museos alberga unos enormes edificios bellísimos que cobijan diversos museos. Nos recomendaron -personas, guías, blogs, etc.- la visita al Museo del Pérgamo que recoge vestigios de civilizaciones antiguas pero os confieso que salimos muy defraudados. Un edifico gigante con una colección pequeña. La Puerta de Ishtar y la Puerta del Mercado de Mileto son impresionantes, sí, pero salimos con la sensación de haber pagado un precio que no merecía el Museo... Recién restaurado y viéndolo posteriormente en Internet, parece que no toda la colección del museo estaba accesible aquel día (pero el precio sí era el completo).

¡Por cierto! Llegué a Berlín con el encargo de adivinar qué son esos gigantes tubos rosas o azules que atraviesan -por doquier- la ciudad y lo conseguí: Al ser Berlín una ciudad construida sobre zona pantanosa es necesario dragar antes de edificar... ¡y la ciudad entera está en obras!

¡Berlín en obras!
Pasearas por donde pasearas no podías dejar de sentir que Berlín es una ciudad con mucha libertad y con una marcada identidad. Graffitis, diseño, arquitectura vanguardista, bares alternativos, techno… Todo en una convivencia pacífica que hace de esta ciudad diferente a las demás. En uno de esos paseos descubrimos uno de esos bares a la orilla del río que habíamos ojeado en Pinterest y… Bueno, muy bonitos de ver pero un tanto extraños para consumir. Con deciros que había ‘seguratas’ para entrar al bar, que estaba prohibido hacer fotos, que la música techno resonaba a las cinco de la tarde y en medio de la estructura de cabaña había un tramo supuestamente original del Muro de Berlín…

Hay que destacar la amabilidad de los berlineses -se acercaban a ayudarte si te veían con un plano en la mano-, su civismo y su gusto por el diseño (en cada esquina, en cada local comercial, en cada edificio, en cada terraza, en cada oficina…). Y es que en Berlín aman el diseño… y las bicis.

En definitiva, Berlín es única, un oasis de ciudad cargada de historia y de vida.

Bares a la orilla del río
> Mis fotos de Berlín en Flickr

9/6/15

Anochecer en la cúpula

Lugares en los que te quedarías horas.
Escenas que fotografiar sin parar.
Anocheceres que llegan sin avisar...
... y te enamoran para siempre.




2/6/15

5 cosas por las que me gusta junio

1. Estrenar un vestido blanco el último día del mes.
2. Planear cenas y comidas especiales en cuadrilla.
3. Organizar una cena diferente en casa con la banda de fondo.
4. Estar pendiente del calendario para no perderme ni un momento. 
5. ¡DISFRUTAR DEL DÍA 30!


28/4/15

Pre-berlineando

Las semanas antes de hacer un viaje son emocionantes: Yo me vuelvo loca explorando la ciudad por internet, para que no se me escape ni un detalle cuando llegue allí. Para que os hagáis una idea, me preparo e imprimo un documento escrito con lugares, rutas, datos históricos o artísticos relevantes, información del transporte por la ciudad, etc. 

Suelo entrar en la web oficial de turismo de la ciudad así como en las webs de viaje que sigo y buscar todo lo publicado sobre el destino que voy a visitar. Pero también busco post de blogs personales y así leer las rutas o las recomendaciones de diferentes personas. Además, con las redes sociales preparar el viaje es mucho más fácil: En Pinterest tengo un tablero sobre Berlín con tips, guías, imágenes y demás recomendaciones para el viaje. Uso Flickr los días previos de un viaje -o incluso durante el propio viaje- para buscar ideas para fotografías. Y, por supuesto, en Twitter y Facebook sigo cualquier canal -oficial o no- que hable sobre la ciudad. Aún sigo enamorándome de Estocolmo con las fotos tan bonitas que cuelgan desde Visit Stockholm -la cuenta oficial de turismo- y Muniqueando me parece uno de los mejores canales que he seguido para preparar un viaje. 

Por supuesto, una de las mejores maneras de preparar un viaje es preguntar a aquellas personas que conoces que han estado a ese lugar que vas a visitar (si tienes un amigo/a que te haga de Cicerone in situ ya ni te digo). Así que, amigos que habéis estado en Berlín. En unas semanas voy ¡por fin! a uno de los destinos que más ganas tengo de conocer. Me gusta el arte, la historia, conocer el ambiente de la ciudad, no perderme ni un sólo rincón y disfrutar de una buena cerveza. ¿Qué me recomendáis?

Foto de Flickr, cortesía de Sascha Kohlman


14/4/15

El caloret

Este fin de semana hemos estado en Cabácerno y por algún pueblito bueno de Cantabria, bajo un sol de INjusticia y he regresado con la nariz chamuscadilla. ¡Ha hecho un caloret que ni en Valencia en plenas Fallas ;)! Por mucho que me guste que se acerque la época del año de poder salir a la calle en sandalias y sin medias, los primeros más de 20 grados del año me recuerdan que yo no estoy hecha para el calor. Por muchas cosas, como, por ejemplo (un, dos, tres):

Salir de la ducha y empezar a sudar. Salir a la calle y querer regresar a casa a darte una ducha. Salir a la calle, llegar a tu destino y querer darte una ducha. No poder dormir a media noche y querer darte una ducha. 
Querer raparte el pelo. 
Darte la crema de la cara y sudarla...
No tener fuerzas ni para dar dos pasos. Los dolores de cabeza que incrementan con la subida de temperatura. 
No poder quedarte cinco minutos más en la cama cuando suena el despertador porque ¡no estás agusto del calor con el que te has despertado!
No poder ponerme el reloj  anillos o el reloj porque se me hinchan los dedos, las muñecas. Despedirme de mis tobillos. 
Y el peor de todos: Vivir desde la primavera hasta el otoño pendiente de que de no se me olvide meter la pomada de la alergia a las picaduras de los insectos. LOS INSECTOS son lo peor de que suban las temperaturas, sin duda.

Aunque, con el año que llevamos, mientras no llueva... ¡que viva el caloret


















17/3/15

Recreo

Donde nos llevó la imaginación, dónde con los ojos cerrados se divisan los primeros campos. De nieve, huracán y abismos, es el sitio de mi recreo. Mar bandeja de plata, mar infernal; es un temperamento natural. Hay nieve, hay fuego, hay deseos, allí donde me recreo...

De nieve, huracán y abismos, es el sitio de mi recreo.

(A mi aire: El sitio de mi recreo / Antonio Vega)



2/3/15

2/3

Hoy publico en lunes porque hoy es 2 de marzo.

Y es que, por mucho que me cueste decirle adiós a febrero, lo cierto es que éste gran y compacto mes da paso al que es mi día favorito del año desde hace ya TRECE años. Así que, feliz 2 de marzo a todos. 

Qué tiene tu veneno...


24/2/15

Febrero

Febrero es principio y final. Febrero es angustia, lágrimas, revelaciones, sonrisas. Febrero es incertidumbre, aventura, locura, retos. Febrero es cambio, aire, asfixia. Febrero es saber y no saber. Febrero es caminar y retroceder. Febrero es dar vueltas el círculos, saltos en el aire y querer esconderte debajo de la tierra. Febrero es crecer. Febrero es un abismo, ventanas abiertas y puertas que se cierran. Febrero es amor. Y desamor. Febrero es amistad, es llanto, es miedo. Febrero es añoranza, recuerdo, reafirmación, autoestima. Febrero es felicidad. Febrero es oscuridad, es luz. Febrero es ganar y es perder. Febrero es secretos. Febrero es primeras y últimas veces, es dolor, es realidad. Febrero es volar, viajar, descubrir, querer volver. Febrero es noches en vela. Febrero es soñar. 

Febrero es demasiadas cosas, pero febrero es MI mes. 

Febrero llega siempre con sobrepeso de emociones. Nunca me deja de sorprender cómo el más compacto de los meses esconde entre sus pliegues tantos recuerdos y aún le sobre sitios y ganas para más. Los poetas le cantan a abril como el mes de la nostalgia, pero mi calendario les contradice: Febrero es todo lo dicho y mucho más. Febrero ha sido tanto y nada a la vez que es imposible no vivirlo con una entrañable añoranza. Y un deje de sorpresa, porque nunca se cansa de atraparme. 

Y es que nunca habrá demasiados febreros. 

17/2/15

10 series de dibujos animados que nunca olvidaremos

¿Os acordáis de cuando veíamos los dibujos animados los fines de semana después del telediario en la televisión pública? ¿De cuando las cadenas, por la tarde, en vez de culebrones y programas del corazón, emitía programas infantiles? ¿De cuando los dibujos se acompañaban de inolvidables canciones? ¿De cuando las series para niños eran más educativas?

Confesad, ¿cuáles eran vuestras favoritas? He aquí las mías:

1. Oliver y Benji. ¡Cómo no! Nadie como ellos para mantenerte en vilo durante una semana entera sobre un penalti. Cuántos jugones, y cuántas jugadas ensayadas. Y, aunque Mark Lenders era el enemigo, no vamos a negar que con su situación personal, su dedicación, su calidad y su tez morena nos gustaba a todas, :).... La mejor serie entre las mejores. 


2. Los caballeros del Zodiaco. Recuerdo que era la favorita de mi hermano y era una de las imprescindibles en nuestra casa. Una serie manga de guerreros que luchan al lado de los dioses para vencer al Mal. Cada guerrero tenía un poder, o una energía especial que les ayudaban. No estaría mal recuperarla hoy en día...


3. La vuelta al mundo de Willy Fog. Cuando digo que los dibujos de nuestra época eran altamente educativos hablo de que directamente nos remitían a grandes obras de la literatura, como esta serie de producción nacional basada en La vuelta al Mundo en 80 días de Julio Verne. Y a ver quién de nuestra generación no se pegaba a la televisión cada fin de semana para saber si Willy Fogg y sus amigos (con el simpático Tico entre ellos) llegaban a tiempo o no... ¡Y qué gran banda sonora! Sílbame...


4. Los Trotamusicos. Una de mis favoritas, sin duda. Me encantaban las historias de estos cuatro animales músicos en Bremen y alrededores. Está basada en el cuento de los hermanos Grimm Los músicos de Bremen. Me costó mucho desterrar mi viejo estuche del colegio con el dibujo de Lupo, Tonto, Koki y Burlón...


5. Los fruitis. "Somos fruitis, dulces y ricos y verdes vegetales..." Divertida serie basada en un mundo de frutas donde también había una niña y unos monos muy malos. Los mejores, Mochilo y Pincho. 


6. Los mosqueperros. Otra gran adaptación de un clásico de la literatura. Todos conocemos la historia de d'Artagnan, Aramis, Porthos y Athos gracias a esta serie, aunque aquí los mosqueteros se llaman Amis, Dogos y Pontos.  


7. Delfy y sus amigos. Esta es otra de esas series que se emitían los fines de semana después del telediario... Delfy (nuestro fiel amigo) era un delfín que junto a sus amigos vigilaba que la vida bajo del mar fuera lo más divertida y placentera posible, intentando salvar a las especies más desfavorecidas de los malos malísimos (un buitre y un tiburón).


8. Dragoi bola / Bola de Dragon. Mítica donde las haya. Podríamos afirmar que marcó una época o una generación entera, creando un fábrica de frikis en potencia. Serie internacional pero que mucho mejor verla en euskera. ¿Quién no ha cantado alguna vez Goazen lagunok, amets betean...?


9. Ninja Dortoka / Las tortugas ninja. Otro clásico de nuestra infancia, visionada -mayormente- en euskera, aunque también en castellano y gallego (As tartarugas mutantes). Mi favorito iba a ser Leonardo hasta que alguien (no quiero nombrar a nadie) me dijo que no podíamos tener el mismo favorito; así que me quedé con Michelangelo, que a la larga resultó ser el que más 'molaba', con sus nunchakus y porque era el más divertido. Por cierto, es pensar en las Tortugas Ninja y entrarme ganas de comerme una pizza... ¿Por qué será? 


10. Érase una vez... la vida. Una obra de arte que deberíamos guardar y enseñar a las siguientes generaciones. Una manera divertidísima de aprender sobre el cuerpo humano, aunque también adaptaron el formato para enseñarnos Historia, Ciencia, el Espacio, las Américas... Aunque la más exitosa fue sobre la que trataba de cuerpo humano, una serie inolvidable. 


En fin, que me dejo muchas pero esas fueron mis favoritas. Pero cómo olvidarme de Calimero, Doraemon, Chip y Chop, David el Gnomo, Inspector Gadget, Sergio y Juana, y un largo etcétera. 

10/2/15

Esnatu naiz...

Momentu etengabian, karakolak bere tokian, zigarro herrautsak mahai gainian eta begirada galdekoren bat. Gabetan maiz ohe infinutan nago ametsetan pantaila beltza ikusteko. Eskuak tinko, bizitzari eusteko, sufrimendua zoriona bihurtzeko... 

Harea oinetakoetan hurradurarik jasan gabe, maite zaitut esatea ezpainak ireki gabe. Leihoak zabaltzea baitangoan geratzeko, nozbait mezu hiltzailea definitu ote zaren?

Esnatu naiz, konturatu naiz, zoriontsu naiz. 

Dakusat benetan zure hilezkortasunean, galdeiozu hautsari, hiri ginebra kirastuari. Gaurkoan John Fante, errai ustelak itsuari, utzi dezagun karakolek negar egin dezaten. 

Esnatu naiz, konturatu naiz, zoriontsu naiz. 

(Esnatu naiz / Kerobia)

27/1/15

Los libros que me gustaría leer en 2015

Uno de mis grandes propósitos para este año es retomar la lectura. Cada año que pasa leo menos y no me gusta así que algo habrá que hacer al respecto. De momento no lo estoy cumpliendo pero es que cada segundo de tiempo libre que tengo meto las narices en los apuntes de Filosofía. Vamos, que no es que no esté leyendo pero... no es lo mismo, evidentemente. En quince días seré libre y ya tengo en mente los libros que quiero 'atacar'. Sobre la mesilla tengo alguno prestado y alguno de fácil lectura ya iniciado. Pero lo cierto es que si sólo leyera un libro por trimestre, en este 2015 me gustaría leer:

Rayuela, de Cortázar. El número 1 de mis libros pendientes desde hace mucho. Hace un par de años comencé a leerlo pero no pude darle continuidad por falta de tiempo. Podría ser una gran lectura para el verano, con tiempo, ganas y concentración.

El viejo y el mar, de Hemingway. Un clásico que ha danzado por las estanterías de casa desde tiempos inmemorables y que siempre me ha llamado la atención. Este sería un buen año. 

Futbolistas de izquierdas, de Quique Peinado. Hablé de él en el post de libros y fútbol. Tengo unas ganas tremendas de leer este libro que ya he ojeado en más de una ocasión pero nunca se ha venido a casa conmigo. 

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Hace tiempo que le debo una relectura a esta obra de arte. El año pasado hubiera sido la fecha ideal pero nunca es tarde si la dicha es buena... nunca mejor dicho. Hace años me regalaron, además, un lujo de edición conmemorativa perfecta para segundas, terceras o infinitas lecturas. 

La asignatura pendiente, una vez más, seguiría siendo la poesía. ¿Alguna recomendación para una completa novata de los versos?

30/12/14

2014: Una imagen, una canción, un libro... y una serie

Si 2014 fuera una imagen, no podría ser otra que la del castillo de Neuschwanstien, o el día en el que visité uno de mis lugares favoritos del planeta (2014 ha sido también el año en el que me he enamorado de Munich). 
Castillo de Neuschwanstein

Y si fuera un libro, en un año en el que he leído poquísimo, sería sin duda Cien años de soledad. Este año no podría ser otro. :(

Cien años de soledad


Y si fuera una canción, aunque podría elegir la que corresponde según este particular 'decálogo', me quedo con mi lugar mágico, con mi canción 'guía'. Isburt, siempre. Y en este 2014, más que nunca.



Y este año añadimos categoría. Si 2014 fuera una serie.... (¡cómo no había resumido el año en una serie hasta ahora!), sería Orange is The New Black. He dudado hasta el último segundo entre ésta o Urgencias (ya que éste ha sido el año en el que me he visto las 15 temporadas enteritas), pero hacía tiempo que una serie nueva no me enganchaba y convencía de tal manera. 

23/12/14

Aio 2014!

En 2014 he viajado poco, pero lo he disfrutado mucho. He leído menos -aún- que en años anteriores y he despedido a mi escritor favorito. He visto series por encima de mis posibilidades: he descubierto nuevas y reedescubierto viejas. He bailado con mis amigas menos de lo que me gustaría. Me he reído mucho. He querido más. He escrito muy poco. Me he enamorado de una nueva ciudad. También me he enamorado de nuevas canciones. He hecho muchas más fotos de las que esperaba. He dado pocos besos, pero más de los que me gusta dar. He gozado en un concierto de Extremoduro. Me he agobiado, me ha faltado el sueño; he visto la luz, he dormido como un lirón. He disfrutado cada instante en Anoeta. He celebrado goles. He trabajado mucho. Y más. He estudiado algo. Me he enfadado. Me he reconciliado. He recordado mucho. He cumplido 30 años. He llorado. He cumplido 30 años. Y he vuelto a llorar. 

2014 ha sido el año del blog. Después de ¡7 años! he conseguido darle constancia. 53 post publicados, uno por semana, cada mañana de martes. He escrito sobre viajes, rincones y lugares a visitar, series, fotos... y la crisis de los 30.  Un poco de todo, mucho de nada. Se me ha ocurrido mirar qué es lo que más ha gustado en estos últimos doce meses. Y éste es el Top5:

1. Cinco cosas que odio del verano vasco. Escrito sobre el verano estrictamente hablando y no sobre el veroño que vino después...
2. Una bufanda especial. Escrito en 2011 con algo que me ocurrió un fin de semana en Vallecas. Una bufanda diferente que nos acompañó en un año de Liga especial y que, curiosamente, es el segundo post más leído del blog tres años después.
3. Cinco viajes imprescindibles. Es el post más leído de la historia de este blog. Afortunadamente este año he cumplido una ínfima parte del punto 2. Espero seguir tachando sitios en 2015. :)
4. 25 cosas sobre mí. Porque al fin y al cabo, esto es un egoblog, aunque sin fotos absurdas. Siempre me he querido mucho a mí misma, aquí un ejercicio que lo demuestra :)
5. Viajar a Estambul. Me consta que varias personas lo han leído previo a su viaje a esta gran ciudad. Espero que les fuera de ayuda. ¡Qué nostalgia me entra al leerlo!

11/11/14

Los libros de mi infancia

Imagen vía Pinterest
Siempre me han enamorado esas fotografías de librerías infinitas en salones perfectos con miles de tomos colocados -aparentemente- a barullo pero, a buen seguro, con un orden desorganizado a gusto del propietario: por autores predilectos, por temática, por estilos, por ediciones... Acumulo escenarios similares a modo de inspiración en algún tablero en Pinterest; "algún día", pienso. Pero, siendo sincera, lo que de verdad me gustaría es recuperar el hábito de la lectura, un hábito al que entre trabajo, blogs, series, redes sociales y apuntes interminables de la UNED cada vez le dedico menos tiempo. 

Leo desde que tengo uso de razón. Mi madre me enseñó a leer en casa, antes de que nos enseñaran en el colegio. Fui una devoradora de libros compulsiva: Tardes de domingo, noches en vela para terminar algún libro, entre estudios... Nunca había tiempo suficiente. En una ocasión incluso me castigaron sin leer, porque había dejado lo que tenía que hacer por un libro. "Primero el deber". Y mi madre me echaba la bronca cuando tardaba una tarde en leer el último libro que había entrado en casa: "a ver qué lees ahora". No me importaba mucho. Tenía unos cuantos libros de cabecera que, pese a saber de memoria, leía y releía eternamente. Y aunque tenía mucho donde elegir, siempre acababa volviendo a tres colecciones inolvidables:

Los Cinco, de Enyd Blyton. Los cinco fueron mis mejores amigos literarios. Georgina, Julian, Dick y Anne; Jorgina, Julian, Dick y Ana en otras versiones. Y el inseparable Tim, mascota que dio nombre el primer perro que tuvimos en casa. Me encantaban las aventuras en las que se metían, la mayoría de ellas ¡en la isla de George!,  pero sobre todo, me encantaba el personaje de Georgina, 'George' y, cómo no, quería ser como ella. 

El pequeño vampiro, de Angela Sommer-Bodenburg. Estaba completamente enganchada a las historias de un pequeño vampiro, Rüdiger; que se hace amigo de un niño humano, Anton; y cómo entran uno en la vida del otro sin que los mayores se enteren. Anton incluso puede volar con una capa que le presta su amigo. ¡Un vampiro en el alféizar de la ventana! 

Ana la de las Tejas Verdes, de Lucy Maud Montgomery. Un clásico que no tiene nada que ver con los dos anteriores. Pero aún a día de hoy creo que me sé la vida de Ana de memoria, desde que llega a la casa de Marilla y Matthew hasta que sus hijos luchan en la Primer Guerra Mundial. Y mientras lo leía y releía y volvía a releer, me imaginaba cómo sería tener una hermana gemela como Diana y soñaba con viajar a la isla Príncipe Eduardo en Canadá.

Por supuesto, guardo esos libros (y todos los que he tenido) como oro en paño. No se me ocurre una herencia mejor para los que vengan detrás... Y, mientras recuerdo aquellas historias que alimentaron mi imaginación y que me acompañaron en tantas tardes de mi infancia, pienso en la lista de libros que  tengo acumulados para leer o de los que me gustaría que llenaran la librería de mi casa... Pero si eso ya, otro día ;)

28/10/14

Series INconfesables

Lo tengo que decir. En ocasiones veo series a las que ningún medio de comunicación dedicará ni una sola línea, sobre las que los más aclamados tuiteros nunca escribirán y que jamás ganarán un premio 'serio'. Sí, veo esas series y lo que es peor aún ¡estoy enganchada!

Empecemos por esa que lleva cinco temporadas volviéndome loca. Que si A es chico, que si es chica, que si hay dos teams, que si sudadera negra, que si gabardina roja, que si ahora Mona está loca, que si ahora Mona es aliada, que si Alli.... Sí, veo Pretty Little Liars y a veces ni yo sé porqué. Tengo la eterna sensación de que ni los productores saben quién es A y se van a marcar un auténtico Gossip Girl (llegaremos a ella, tranquilos). Pero, y aunque la serie haya perdido el rumbo -si es que alguna vez lo tuvo-, una ya no puede darle carpetazo sin saber quién es A, quién es bueno -si hay alguien que lo sea-, quién es malo, cómo de estúpida puede llegar a ser Emily, si Aria, además de vestirse con los ojos cerrados, esconde o no ese lado oscuro que se le intuye, si Spencer llegará a la universidad o volverá al manicomio, o qué será de Hanna (mi favorita). 

Gossip Girl es tan mala y tan buena a la vez que me la he visto de más. Y voy a confesaros algo peor: nunca dejaré de ver Gossip Girl sólo por los modelitos que les ponen. Oye, que no hay día que no vayan a una fiesta de alta costura, pero es que incluso yendo al colegio de uniforme son capaces de ponérselo todo y más. Eso sí, para la boda de cuento de Blair con su súper príncipe azul bajaron el nivel... La trama no es más que otro culebrón adolescente que, además, empeora con el tiempo y el final... En fin, el final no hay quien se lo crea (porque ni si quiera encaja). Pero volvemos otra vez al punto fuerte de la serie, esos outfits que las dos protagonistas lucen tan bien. 

En esta lista no podía faltar Revenge, un mega culebrón muy trabajado que hubiera llegado a ser una serie decente si se hubiera quedado en su primera temporada. Pero como ya sabemos que los guionistas son demasiado ambiciosos y no quieren asumir que no hay mejor despedida que una retirada a tiempo (que se lo digan a los de Homeland), convirtieron un buen drama en un gran culebrón. Apenas he visto la nueva temporada, que se ha presentado con una vuelta de tuerca muy seria y con el foco principal puesto en Victoria, el mejor personaje de la serie (épica Madeleine Stowe). 

¡Y ésta es la peor de todas! Todos los lunes a la noche nos enchufamos a la tele para ver La que se avecina. No negaré que puede ser rancia, zafia, vulgar y todo lo que queráis, pero siempre nos saca alguna carcajada (¡ese Amador!). Es la única serie de producción española que vemos y, lo que es peor aún: si hacemos zapping mientras cenamos y no hay nada decente en ningún otro canal (es decir, si no están dando los Simpson), cae alguna reposición en FDF.... 

Eso sí. No podía cerrar esta confesión sin deciros que sí, yo vi Sexo en Nueva York. Las seis temporadas en-te-ri-tas. Incluso la primera película. Por cierto, yo no quería que Carrie acabara con Big, era pro Aidan. Podría ser peor, podría contados que en mi adolescencia fui hiperfan de Dawson Crece y que aún sigue teniendo un lugar de honor en mi disco duro. Creo que me sé la serie de memoria. ¡Y tuvo un buen final!

Lo mejor es esas amigas con las que puedo hablar sobre lo acontecido en el último capítulo. ¡Las adicciones inconfesables seriéfilas compartidas saben mejor! ¿No?

16/9/14

Una banda sonora inmortal

Vivo enganchada a la música. Mientras paseo, mientras viajo, mientras trabajo, mientras limpio la casa, mientras hago recados... ¡o mientras me ducho! Tengo tropecientas listas creadas en Spotify y unas cuantas discografías en mi ordenador, pero tengo dos grupos de cabecera que me rescatan o me impulsan sea cual sea mi ánimo: Berri Txarrak y Extremoduro. 

Un temón es una canción que, por muchas millones de veces que la escuches, te sigue pareciendo una genialidad. Como lo es Jesucristo García. Pero, a decir verdad, y aunque crea que es la mejor canción del grupo, no es mi canción favorita de ellos. Y es no puedo olvidar que yo también estuve en una escalera buscando el siguiente escalón, convencida de que estaba en el tejado esperando a ver si llegaba yo... Y es que, entre otras muchas cosas, La vereda de la puerta de atrás es la canción de mi cumpleaños. Aunque me gusta creer que hay alguien que bebe rubia la cerveza para acordarse de mi pelo, siempre en estado de espera. Y, por supuesto, yo soy de las que sólo quiere que la ola que surge del último suspiro de un segundo, le transporte mecido hasta el siguiente. Y el rollo de siempre...

Aunque lo mejor de la vida es saber que tengo una estrellita pequeñita, pero firme; a mi lado.

Pasan los años y lejos de quedarse obsoletas, las viejas canciones de Extremoduro decoran nuevos momentos de mi vida. Una banda sonora inmortal...

2/9/14

Bizi nahi dut!

Canciones que podría (si tuviera la capacidad) haber escrito yo... 
Canciones que han escrito (sin saberlo) pensando en mí...
Canciones de la banda sonora de mi vida...

Bidea aukeratu nuen, bidea ezagutu gabe, galdetu egin gabe besteek zer eskeiniko ote zuten.
Denbora pasa da eta atzera begiratzean zer da gelditzen zaidana: naizena. 
Ta zer? bidea aukeratu nuen. 
Bidea aukeratu nuen, bidea ezagutu gabe, galdetu egin gabe besteek zer eskeiniko ote zuten.
Zalantzak agertzen dira, ez dira aixe eramaten, inori galdetzerik ez...
Ta zer? Bidea aukera dezaket. 
Beraz ez esan zer behar dudan ondorioak bideak/nireak* izango dira. 
Beraz ez egin ez galderarik ez daukat eta erantzunik. 
Bizi nahi dut! 
Hil baino lehenago... 
Bizi egin nahi dut!
Hil baino lehenago / Berri Txarrak
*Toda la vida pensando que decía bideak en vez de nireak, y casi que me gusta más mi versión =)



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