14/1/14

25 cosas sobre mí

Aún me acuerdo cuando la moda de los test personales inundó nuestras bandejas de hotmail. Yo era una auténtica flan de ellos, y no había ni uno solo que dejara pasar. Por eso, cuando hace unas semanas vi éste post en el blog de Sole Silbando me sumé a la causa. Una es algo egocéntrica por naturaleza -¿cómo si no iba a tener una etiqueta en el blog llamada 'mi, me, conmigo'?- así que no me ha costado mucho encontrar 25 cosas que contar sobre mí (hubiera escrito 100 más). ¡Allá voy!

1. Nunca me he roto ningún hueso. Tampoco me han puesto puntos, no tengo cicatrices... Tan sólo me he hecho dos esguinces, uno en cada tobillo. Los dos fueron el mismo año: Uno bajando las escaleras de mi casa un sábado a la noche -y el esguince fue a peor durante los bailoteos posteriores- y el otro jugando a baloncesto con el equipo de la universidad -¡lo que se hace por créditos de libre elección-.

2. No me gusta la Coca Cola. Y no me gusta el vino. Es decir, soy vasca y no me gusta el kalimotxo. ¡Toma ya!

3. Entre las múltiples manías raras e incomprensibles -incluso para mí- que tengo, hay tres que me acompañan desde siempre. Una es la de comerme las uñas, otra es la de morder bolis, muñequitos pequeños (tipo muñeco de huevo Kinder), tapones, bridas de plástico... ¡cualquier cosa! Sobre todo si estoy trabajando o estoy nerviosa. La tercera es aún peor: arrancarme la piel de los pies. De pequeña llegué a pasarlo muy mal por tener los dedos casi en carne viva ¡qué dolor ponerme los zapatos! y mi madre me echaba unas broncas horribles. Es una manía que lamentablemente aún recupero de modo esporádico...

4. Me encanta escuchar música. Mientras trabajo, mientras paseo, mientras me ducho, mientras limpio la casa, mientras desayuno, mientras conduzco... ¡a todas horas! Suscribirme a Spotify para poder escuchar offline todas mis listas de reproducción (una de ellas también se llama 'mi, me, conmigo, xD) ha sido una de mis mejores inversiones...

5. Cuando empiezo a leer un libro siempre leo la última página antes. Inevitable.

6. Llevo doce años enamorada. Y muchos más que serán... :)

7. Odio las clases de idiomas. Con todas mis fuerzas. Me han parecido siempre un auténtico coñazo. Será por eso que no domino ningún idioma que no sea el materno, aunque me gustaría tanto...

8. No soy una persona cariñosa. Es una demanda de la gente que me rodea pero lo siento, me incomodan ciertas actitudes o gestos en público. Tanto por mi parte, como por la de terceros. Besos a mí, no.

9. Me encanta viajar, es una de mis mayores aficiones. En especial, me gusta ir a sitios con una historia que leer, que mostrar, que descubrir... Roma fue, en ese sentido, el viaje más especial. Si os cuento que yo, témpano de hielo, llegué a emocionarme en el foro romano... Me gustaría ir a tantos sitios y descubrir partes recónditas del planeta pero reconozco que recorrer Europa me atrae sobremanera.

10. Mi vocación frustrada es ser escritora. Siempre que lo intento, fracaso en el desarrollo: Me viene a la mente un inicio y un final, pero nunca sé cómo llegar de un punto a otro. Y a otra cosa, mariposa.

11. De pequeña me mareaba en los viajes. Lo pasaba fatal y vomitaba muchísimas veces. Mi padre se desesperaba, porque a veces el show empezaba al poco de montarnos en coche. Los viajes a Galicia, en verano, se hacían eternos por mi culpa. El récord está en una excursión en la que me mareé... ¡antes de motarme en el bus, aún en mi casa! Probamos con mil remedios, caseros y farmacéuticos. La solución llegó de manos de mi abuela que me dijo que si me ponía un trozo de esparadrapo en la tripa, tapando el ombligo, no me marearía (sí, así de desesperados estábamos ya...). Aquel mensaje caló hondo porque desde entonces no volví a marearme. Qué cosas tiene la mente humana...

12. Hasta los 10 años creí en los Reyes Magos (y en el Olentzero y en el ratoncito Pérez). En una clase de casi 40 niños, todos mis compañeros me contaban la verdad pero yo, con argumentos tan aplastantes como: "sí, claro, si ni en mi cumpleaños me regalan tantas cosas, ¡cómo van a ser los Reyes los padres!", no les creía nada. Cuando finalmente mi madre me dijo la verdad pasé horas llorando. Lo recuerdo como si fuera ayer.

13. A la hora de comer tengo el gusto de un niño de 10 años: Hamburguesas, croquetas, san jacobos, patatas fritas, salchichas, espaguetis... Y sobre todo, postre con mucho chocolate, por favor! (todo súper dietético).

14. Cuando estoy saturada, por la noche me comen los mil males. Lejos del portátil o de los apuntes me agobia creer que no me va a dar tiempo a estudiar todo o a terminar aquel proyecto. Por el día lo veo más fácil -y sobre todo con los apuntes- acabo dejando cosas para el día siguiente. Pero luego llega la noche...

15. El otro día os hablaba de series, pero no os conté cuál marcó mi 'adolescencia'. Como muchas chicas de mi generación estuve completamente enganchada a Dawson Crece, incluso sabiendo con quién se quedaba Joey al final. Por cierto, yo era del team-Pacey. No había color...

16. Uno de mis mayores hobbies es dormir. A pierna suelta, en cualquier momento y todas las horas del mundo y más. No tengo problemas para quedarme dormida (incluso cuando los mil males me asolan); hay quien dice que según meto una pierna en la cama ya estoy roncando (porque sí, ronco de felicidad). Y aunque haya dormido trece horas, al llegar la noche no tendré problema en dormir otras trece más. ¡Y tan feliz!

17. En mi casa hay dos armarios. Uno en nuestra habitación, de tres puertas, lleno de mi ropa. Otro de dos puertas en la otra habitación que le he cedido a Javi. Además tengo una cómoda de cuatro cajones ocupada por mi. Y uno de los cajones del zapatero también lo reservé yo... Eso sin mencionar que debajo de la cama canapé de mi antigua habitación en casa de mis padres tengo más ropa. Y en mi antiguo armario también...

18. La película con la que más he llorado en mi vida es Leyendas de pasión. La tenía grabada en VHS y a veces la ponía sólo para llorar. Me costaba verla del tirón, tenía que parar cuando muere Samuel para tranquilizarme y seguir viéndola, para volver a parar cuando matan a Isabel II... ¡Qué lloreras!

19. Siempre fui muy del fenómeno flan. Empapelé mi cuarto con fotos de ciclistas y futbolistas... y fotos de los BackStreet Boys. Fui al concierto en Donosti ¡faltaría más! Y lloré, sí... Aunque mis verdaderos ídolos de la pubertad fueron De Paula y Ullrich...

20. Soy irremediablemente patosa. Tardaba meses en hacer la manualidad que nos mandaban en plástica -¡mamá!-. Eso se traduce en torpeza para todo, incluso para hacerme una trenza en el pelo (¡no sé!).

21. No tengo don de gentes. De primeras me cuesta romper el hielo y a veces proyecto una imagen de borde (porque lo soy). Pero después, llego a ser simpática ;)

22. Desde que tengo uso de razón colecciono fotografías. Tengo tropecientos álbumes de fotos en los que me gustan anotar cosas, y cientos de gigas ocupados con fotos en el ordenador. En los viajes me vuelvo loca dándole al obturador (¡benditas cámaras digitales!). 

23. Lo confieso: soy un poco friki. ¡Y me encanta!

24. Estoy muy feliz conmigo misma, me gusto mucho y me encanta mi vida.

25. Por encima de todo, soy periodista. Ejerza o no, no podría no serlo.

5 comentarios:

Iréz dijo...

Diox, Iria. Tengo mucho miedo, jajajaja.

Nos parecemos en muchas cosas XD

Menos en un par de cosillas, como los mareos, rotos huesos (una vez, pero dos huesos a la vez; ¡triunfé!y ya el modo fue ¡lo más!), la ropa, la comida, y el amor,y el momento flan, y las ploreras :P

Pero en que no nos gusta la coca-cola, y yo añado, la cerveza. Así que cuando voy de visita a alguna casa, sólo me ofrecen esas dos cosas, y cuando digo que "no, gracias. No me gustan", ya no me siguen ofreciendo nada. !Leñe, ofreceme agua o algo! ¬¬

Lo de leer el final del libro, para mí también era inevitable hasta que ocurrió cierto acontecimiento y se me fue (en la última frase me spoileaba todo el puñetero libro) así que cogí, y lo dejé en la estantería sin más.

Y lo de no ser cariñosa, y borde. Es algo que me consuela mucho saber que hay gente como yo ^^.
(Lo estoy pasando fatal en mis prácticas por ello, jajaja)

Y lo de ser patosa! Yo en los campamentos lo pasaba fatal, y siempre intentaba escabullirme. Los monitores me conocían,y ya me veían venir...

Y ya paro, que a lo tonto casi te he hecho otro post de mí XDD

Robert dijo...

La coca-cola es ambrosía, no como la mierda de la Pepsi :P El vino conforme te haces mayor te va gustando más, sobre todo el bueno.

Yo intento no leer nada de los libros, ni la sinopsis de la contraportada. Los compro prácticamente a ciegas (porque me gusta el autor básicamente). Y solo hay un libro que empecé y no acabé: El Quijote.

Me ha inquietado mucho lo de la piel de los pies...

Y así como análisis de calidad creo que ya está todo lo que quería decir :P

Iria dijo...

María, es que las que molamos, nos parecemos, porque somos las más mejores. Con qué libro te pasó? Quiero saber! :):):)
Por cierto, la cerveza megamola!

Robert.... te inquieta lo de los pies? Normal. En el fondo a mi también me inquieta, además de doler....lo del vino lo llevo oyendo años, pero mi cuadrilla ya son todas bebedoras de vino menos yo. Yo cervecera power!!!!

Iréz dijo...

La cerveza meganomola ¬¬. Puedo tolerarla con limón, pero de ahí ya no paso. Y mira que lo intenté durante años, xq me dijeron que a primeras no gusta, pero cuanto más bebes, más te gusta. MENTIRA PIADOSA! Me gasté leuros, y leuros intentándolo hasta que me cansé, ya hará años de ello.

El libro, era un libro juvenil. No me acuerdo del nombre :S Oero era de un chaval que se convertía en pájaro y en humano, y llegado a cierta edad, tenía que decidir en que se convertía...intuye el final, jajaja. Aunque años después descubrí, que se encontraba con otra chica con el mismo "problema", así que ahora no sé cual de los dos fue...

Cosas que sólo me ocurren a mí, sí.

Robert dijo...

Si no te gusta la cerveza es que no has bebido la suficiente.

Yo también soy cervecero a tope pero ya le voy pillando el truco al vino, me hago viejuno :(

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